Trump y Putin en Alaska: el equilibrio entre la paz en Ucrania y los intereses económicos
La esperada reunión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo ruso, Vladímir Putin, se celebrará este viernes a las 11.30 hora local (21.30 en España peninsular, 15.30 en Washington) en la base militar Elmendorf-Richardson de Anchorage, según ha confirmado este jueves el Kremlin.
El encuentro, planteado como un cara a cara inicial con solo traductores y posteriormente con delegaciones reducidas de cinco funcionarios por parte de cada país, abordará dos asuntos centrales: el alto el fuego en Ucrania y la posibilidad de estrechar vínculos económicos bilaterales.
Una cumbre sin Zelenski y con condiciones previas
El objetivo declarado de Trump es convencer a Putin para que acepte un alto el fuego inmediato y sin condiciones como primer paso hacia un acuerdo de paz. Según el mandatario estadounidense, cualquier negociación realista implicaría que Ucrania ceda parte de los territorios ocupados por Rusia, algo que Kiev rechaza de plano.
La Casa Blanca intentó que el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, participara en la cumbre, pero Moscú lo rechazó. Trump aseguró que, si la cita con Putin tiene resultados positivos, propondrá un encuentro trilateral.
Mientras tanto, las fuerzas rusas han intensificado su ofensiva en la provincia de Donetsk, logrando en agosto el avance más rápido en más de un año. Zelenski ha advertido que Putin “no tiene intención alguna de detener la guerra” y se prepara para nuevas ofensivas al menos hasta el invierno.
Escalada militar y récord de víctimas civiles
La presión militar se ve acompañada de una oleada de ataques de largo alcance contra la retaguardia ucraniana. Naciones Unidas denunció que julio fue el mes con más víctimas civiles desde 2022, con 286 muertos y 1.388 heridos, debido al uso masivo de drones, bombas y misiles.
En paralelo, Ucrania ha intensificado ataques con drones contra ciudades rusas, como el registrado este jueves en Rostov del Don, mientras un dron ruso impactaba contra un vehículo civil en Kostiantynivka.
La dimensión económica del encuentro
Además del frente bélico, la agenda incluye un posible acuerdo de explotación conjunta de recursos naturales. Washington ya impulsó en abril un contrato que reparte al 50 % entre empresas de ambos países la explotación de minerales ucranianos, medida que Moscú ha respondido proponiendo un pacto similar.
El diario británico The Telegraph sostiene que Trump podría ofrecer a Putin la legitimidad internacional para explotar minerales en los territorios ocupados de Ucrania e incluso acceso prioritario a recursos naturales en Alaska, a cambio de un fin de la guerra.
Para Rusia, el acuerdo de paz pasa porque Ucrania reconozca como territorio ruso las provincias de Donetsk, Lugansk, Jersón, Zaporiyia y la península de Crimea. Fuentes de inteligencia ucranianas aseguran que Putin llevará a Alaska mapas y documentos para argumentar que “Ucrania es un Estado ficticio” y que esas regiones históricamente pertenecen a Rusia.
Un pulso diplomático con alcance global
Putin ha afirmado que “la Administración estadounidense está realizando esfuerzos sinceros para resolver la situación en Ucrania” y ha abierto la puerta a un acuerdo sobre armas nucleares estratégicas tras un eventual pacto de paz.
Para el Kremlin, la cita es también una victoria simbólica: supone un reconocimiento internacional pese a la orden de arresto emitida por el Tribunal Penal Internacional en 2023 por la deportación forzada de menores ucranianos.
Aunque no se prevé la firma de acuerdos al término de la cumbre, el mensaje político que ambos líderes transmitan en la rueda de prensa conjunta será clave para medir si la reunión marca un cambio de rumbo en un conflicto que, tras casi dos años, sigue sin un horizonte claro de resolución. @mundiario