Trump asegura que EE UU controlará Venezuela “hasta una transición justa y ordenada”

Primera imagen de Nicolás Maduro capturado por EE UU. / RR SS.

“Estamos listos para organizar un segundo ataque mucho mayor, si es necesario", advierte el presidente de EE UU en una comparecencia tras la captura de Nicolás Maduro.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado este sábado que su Administración va a “controlar Venezuela” hasta que se ponga en marcha una “transición justa y ordenada”, después de la operación militar lanzada de madrugada contra el país sudamericano y que ha culminado con la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.

Trump ha comparecido desde su residencia de Mar-a-Lago, en Florida, para informar sobre una ofensiva que ha incluido bombardeos en distintos puntos de Venezuela y una acción directa de fuerzas especiales estadounidenses contra la cúpula del poder chavista. Según ha confirmado la fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi, Maduro y Flores se dirigen a Nueva York, donde serán juzgados por delitos de narcotráfico y posesión ilegal de armas.

“Vamos a controlar Venezuela hasta que haya una transición justa y ordenada”, ha declarado el mandatario republicano, en un mensaje que supone un giro de enorme calado en la política estadounidense hacia América Latina y que abre un escenario inédito en la región. Trump ha justificado la operación como una acción necesaria para garantizar la estabilidad y evitar que el país quede en manos de actores que, a su juicio, podrían perpetuar el caos institucional tras la caída del régimen chavista.

La comparecencia del presidente estadounidense se produce pocas horas después de que la Casa Blanca confirmara la captura de Maduro, a quien Washington acusa de liderar una organización criminal transnacional vinculada al narcotráfico. La operación, que Trump ha seguido en directo, según su propio relato, ha sido presentada como el desenlace de meses de presión política, diplomática y militar sobre el Gobierno venezolano.

EE UU, petróleo y la amenaza de un segundo ataque

En su discurso, el mandatario norteamericano también ha afirmado que empresas estadounidenses asumirán un papel central en la industria petrolera venezolana, con el objetivo de obtener beneficios. Según Trump, el sector estaba “mal gestionado y muy por debajo de su potencial”, por lo que grandes compañías de Estados Unidos invertirán millones para rehabilitar la infraestructura, aumentar la producción y generar rentabilidad.

“El negocio del petróleo era un desastre, no extraía nada para lo que podían extraer, vamos a tener a grandes compañías estadounidenses que van a invertir millones para arreglar la infraestructura y a hacer dinero”, ha dicho.

Trump, además, ha advertido de que Washington está preparado para lanzar una nueva ofensiva si el régimen de Maduro ofrece resistencia. Según ha explicado, el Pentágono contemplaba desde el inicio la posibilidad de una segunda oleada de ataques, incluso de mayor envergadura, aunque el mandatario ha subrayado que el éxito de la primera operación hace menos probable, por ahora, su ejecución.

Sacudida internacional

El anuncio de que Estados Unidos asumirá un papel directo en la dirección del país hasta la conformación de un nuevo poder político ha generado ya una fuerte sacudida internacional. En América Latina, varios gobiernos han expresado su rechazo a la intervención militar y han apelado al respeto del derecho internacional y de la soberanía venezolana, mientras que otros Ejecutivos han respaldado abiertamente la caída de Maduro y han celebrado lo ocurrido como una oportunidad para abrir una nueva etapa.

Desde el punto de vista geopolítico, la afirmación de Trump introduce un elemento de alta tensión. La idea de un control temporal de Venezuela por parte de Estados Unidos plantea interrogantes sobre el marco legal internacional en el que se desarrollará esa “transición”, el papel que jugarán las Naciones Unidas y el grado de implicación de otros actores regionales y globales. También reaviva el debate sobre los límites de la intervención exterior en contextos de crisis política extrema.

En el plano interno venezolano, el vacío de poder tras la captura de Maduro y de su entorno más cercano abre una etapa de profunda incertidumbre. La oposición, encabezada por María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, ha reclamado asumir el mando político y avanzar hacia una transición democrática, mientras organizaciones de derechos humanos han pedido garantías para la población civil y para las personas detenidas por motivos políticos.

Con su declaración desde Mar-a-Lago, Trump ha dejado claro que Estados Unidos no se limitará a una operación puntual, sino que aspira a marcar el rumbo del país sudamericano en el corto plazo. Una apuesta de alto riesgo que puede redefinir el equilibrio político en Venezuela y en toda la región, y que ya ha comenzado a tensar las costuras del orden internacional. @mundiario