Rusia obliga a las tropas ucranianas a retroceder en su intento por dominar Donetsk
La situación en el frente este de Ucrania continúa siendo crítica, especialmente en la región de Donetsk, donde las fuerzas ucranianas enfrentan una difícil batalla. En medio de avances rusos cerca de Velika Novosilka y Kurájove, Kiev mantiene una estrategia defensiva que, aunque efectiva en infligir bajas al enemigo, expone vulnerabilidades significativas.
Las tropas rusas han intensificado su avance en el oeste de Donetsk, acercándose peligrosamente a las regiones de Dnipró y Zaporiyia, consideradas estratégicas por su ubicación geográfica y conexiones logísticas. Según el analista militar Oleksandr Kovalenko, el ataque ruso hacia Velika Novosilka representa uno de los mayores desafíos para las defensas ucranianas en lo que va de 2024.
La importancia de Velika Novosilka radica en su ubicación en la intersección de tres regiones clave. Su captura permite a las tropas rusas consolidar posiciones que podrían facilitar una mayor penetración hacia el centro de Ucrania. A pesar de estos avances, expertos como Kovalenko consideran improbable que Rusia logre tomar toda la región de Donetsk en el corto plazo, debido a las altas bajas sufridas en cada operación.
En respuesta al deterioro de la situación, el gobierno ucraniano ha destinado 4.63 millones de euros para la construcción de fortificaciones defensivas en Zaporiyia. Estas estructuras buscan contener un posible avance ruso hacia el sur, particularmente desde áreas fronterizas con Donetsk.
Al norte de Velika Novosilka, Kurájove enfrenta una situación igualmente complicada. Las tropas rusas han adoptado su táctica característica de intentar rodear la ciudad desde el este, el norte y el sur, según el coronel y analista del Information Resistance Group, Kostiantín Mashovets. Aunque las fuerzas ucranianas han logrado ralentizar los avances enemigos en puntos como Uspenivka y Sontsivka, carecen de la fuerza necesaria para contrarrestar de manera efectiva los ataques rusos.
Mashovets también señala que la estrategia ucraniana de centrarse en defender bastiones clave, como Kurájove, sin proteger adecuadamente los flancos, podría llevar a retiradas repentinas y pérdidas significativas. Por ello, algunos analistas sugieren replegar las defensas hacia posiciones más seguras y manejables.
El coronel en la reserva Serguí Grabski propone establecer una línea defensiva que conecte Pokrovsk, Kostiantinópil y Velika Novosilka, argumentando que estas posiciones serían más sostenibles frente a la presión rusa, según recogió la agencia Efe. Además, la defensa de Kurájove cumple un propósito estratégico adicional: mientras esta ciudad permanezca en manos ucranianas, Rusia no podrá concentrar todos sus esfuerzos en atacar Pokrovsk, otro objetivo clave.
A pesar de los retrocesos territoriales, Ucrania ha logrado infligir grandes bajas al Ejército ruso, con estimaciones de entre 1.500 y 1.700 soldados rusos muertos diariamente, según el Estado Mayor de Kiev. Estas cifras, aunque no detienen el avance ruso, ralentizan sus operaciones y obligan a Moscú a recurrir a reservas estratégicas de personal.
El analista Oleksandr Kovalenko subraya que estas pérdidas masivas dificultan que Rusia cumpla sus objetivos a largo plazo. Además, ganar tiempo permite a Ucrania fortalecer su arsenal con armamento proporcionado por sus aliados occidentales y desarrollar tecnología militar propia.
Sin embargo, la superioridad aérea de Rusia sigue siendo un factor crítico en el conflicto. Según Oleksí Melnik, del Centro Razumkov de Kiev, Ucrania necesita urgentemente misiles de largo alcance para golpear bases aéreas rusas y reducir el uso de bombas aéreas guiadas, que han sido devastadoras para las defensas terrestres ucranianas.
"No importa las fortificaciones que construyamos; no es posible que resistan a estas bombas", advierte Melnik. Reducir la capacidad aérea rusa es esencial para equilibrar las condiciones en el campo de batalla.
Aunque las tropas ucranianas enfrentan retrocesos en Donetsk, su capacidad para infligir bajas significativas al Ejército ruso es una señal de la eficacia de su resistencia. Sin embargo, los desafíos logísticos, la superioridad aérea enemiga y la necesidad de consolidar líneas defensivas ponen a prueba la capacidad de Kiev para mantener su posición. @mundiario