Putin propone firmar acuerdos con EE UU para la explotación de tierras raras: ¿de qué se trata?

Vladímir Putin, presidente de Rusia. / RR.SS
El presidente de Rusia afirma que su país está dispuesto a colaborar con empresas estadounidenses en la exploración de minerales estratégicos, incluso en los territorios ucranianos ocupados.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha dejado caer sobre la mesa de negociaciones la posibilidad de un acuerdo económico con Estados Unidos. Este acuerdo incluiría la exploración conjunta de depósitos de tierras raras en territorio ruso y en las regiones ucranianas ocupadas, así como el suministro de "2 millones de toneladas de aluminio" al mercado estadounidense.

La propuesta se presentó en una reunión con sus ministros y asesores económicos, poco después de que el presidente de EE UU, Donald Trump, anunciara que se avecinan "importantes transacciones de desarrollo económico con Rusia".

Durante una intervención televisada, Putin expresó la disposición de su Gobierno para colaborar con EE UU en la exploración de tierras raras, señalando que no solo se busca la cooperación a nivel gubernamental, sino también la participación de empresas privadas.

"Estamos listos para ofrecer proyectos conjuntos a nuestros socios estadounidenses, y cuando digo ‘socios’, me refiero no solo a las estructuras administrativas y gubernamentales, sino también a las empresas que muestren interés en esta colaboración", afirmó Putin.

Además, destacó que Rusia posee una cantidad significativamente mayor de estos recursos en comparación con Ucrania, por lo que subrayó la importancia estratégica de su país en el sector.

Rusia, una potencia en tierras raras aún sin explotar

Según el Servicio Geológico de EE UU, Rusia posee la quinta reserva más grande de tierras raras en el mundo, con aproximadamente 3,8 millones de toneladas métricas, solo por detrás de China, Brasil, India y Australia.

Las tierras raras, son un conjunto de 17 elementos  esenciales para la fabricación de vehículos eléctricos, teléfonos móviles, sistemas de misiles y otros dispositivos electrónicos avanzados. Sin embargo, Rusia extrae actualmente solo 2.500 toneladas de concentrado al año y carece de infraestructura suficiente para su procesamiento, lo que la obliga a depender de otros países en la cadena de suministro, como China, lo que ha llevado al Kremlin a buscar diversificar sus fuentes desde hace algún tiempo.

Durante la reunió, el líder ruso también insinuó que la cooperación en tierras raras podría extenderse a depósitos en el este de Ucrania, específicamente en los territorios controlados por Rusia tras tres años de conflicto militar.

Aluminio ruso: una posible solución para el mercado estadounidense

Además de las tierras raras, Putin mencionó la posibilidad de que Rusia reanude el suministro de aluminio a EE UU si Washington elimina las restricciones impuestas en 2023. Antes de esos aranceles del 200 % a los productos de aluminio de origen ruso y derivados, Rusia abastecía hasta el 15 % de las importaciones estadounidenses de aluminio.

"Podemos suministrar hasta 2 millones de toneladas de aluminio anualmente al mercado estadounidense. "Esto no afectará significativamente la formación de precios. Sin embargo, en mi opinión, aún tendría una influencia restrictiva sobre los precios", explicó Putin.

La posibilidad de reanudar el suministro de aluminio también refleja los intereses económicos de ambas naciones, donde EE UU podría beneficiarse de precios más bajos y Rusia de un mercado grande para sus exportaciones.

El mandatario ruso también sugirió que Washington y Moscú podrían colaborar en proyectos de generación hidroeléctrica y producción de aluminio en la región de Krasnoyarsk, Siberia, donde opera Rusal, el mayor productor de aluminio de Rusia. Putin estimó que estas iniciativas podrían atraer inversiones de hasta 15.000 millones de dólares.

Asimismo, Putin indicó que las oportunidades de cooperación no se limitarían únicamente a los minerales estratégicos, sino que también podrían extenderse al sector energético. Según el presidente ruso, algunas empresas estadounidenses y rusas ya han establecido contactos preliminares, aunque no proporcionó detalles específicos al respecto.

El Kremlin confirmó en un comunicado que las tierras raras se han convertido en un sector prioritario para el desarrollo económico y la competitividad de Rusia. El Gobierno busca fortalecer la industria nacional, desde la extracción hasta la fabricación de productos tecnológicos avanzados.

"Como resultado de este proyecto nacional, la producción de bienes de alta tecnología debe multiplicarse varias veces", afirmó Putin en la transcripción oficial de su discurso.

La propuesta de Putin llega en un momento clave, en el que EE. UU. busca diversificar su acceso a minerales estratégicos para reducir su dependencia de China, el principal proveedor mundial de tierras raras. Al mismo tiempo, Rusia enfrenta sanciones económicas que limitan su acceso a los mercados internacionales, por lo que una posible cooperación con EE UU podría representar una vía para aliviar esas restricciones.

Si bien no se han anunciado acuerdos concretos, la disposición de Rusia a colaborar en estos sectores estratégicos podría marcar un nuevo capítulo en las relaciones económicas entre ambos países, con implicaciones significativas para la industria global de tecnología y manufactura. @mundiario