Putin inaugura la cumbre de los BRICS en Rusia, su alternativa al dominio de Occidente
La decimosexta cumbre de los BRICS ha comenzado este martes en la ciudad rusa de Kazán con un claro objetivo estratégico para su anfitrión, Vladímir Putin: posicionar esta plataforma como una alternativa económica y diplomática frente a la hegemonía occidental. Con la participación de más de 36 delegaciones internacionales, incluidos 20 líderes mundiales, esta cumbre marca un punto crucial en los esfuerzos de Rusia por redefinir sus alianzas globales tras el aislamiento provocado por la invasión a Ucrania. Entre los asistentes se encuentra el mismísimo secretario general de la ONU, António Guterres, quien se reunirá con Putin en un esperado cara a cara.
Uno de los puntos centrales de la cumbre es la creación de un sistema financiero que permita a Rusia sortear las sanciones impuestas por Occidente tras la invasión a Ucrania. Putin subrayó que los países BRICS están desarrollando “sistemas financieros, instrumentos de pago y mecanismos de inversión” que reducirán su dependencia de influencias externas. Además, el mandatario destacó que "el Producto Interno Bruto (PIB) conjunto de los BRICS ya supera al del G7 y continúa en crecimiento", lo que refuerza el peso económico del bloque frente a las economías occidentales.'
A lo largo de los próximos tres días, Putin mantendrá reuniones bilaterales con la mayoría de los líderes del grupo BRICS, incluidos el presidente chino, Xi Jinping; el primer ministro indio, Narendra Modi; el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, y el líder egipcio Abdelfattah Sisi, cuyo país se unió recientemente a la plataforma. Aunque el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, no pudo asistir debido a un accidente, Putin también tiene programados encuentros con otras delegaciones de países no pertenecientes al BRICS, como el presidente turco Recep Tayyip Erdogan y una delegación palestina.
El jueves se espera un momento clave de la cumbre: el encuentro entre Vladímir Putin y António Guterres, donde la guerra en Ucrania estará en el centro de la discusión. Esta será la segunda visita de Guterres a Rusia desde el inicio del conflicto, tras su último encuentro en abril de 2022. En esa ocasión, el secretario general de la ONU dejó clara su postura sobre la invasión, condenándola como una violación del derecho internacional y de la integridad territorial de Ucrania. La decisión de Guterres de asistir a esta cumbre ha generado críticas desde Kiev, especialmente tras su negativa a participar en la reciente cumbre de paz en Suiza.
El gobierno ucraniano ha expresado su firme descontento con la participación de Guterres en la cumbre de los BRICS. A través de un comunicado, el Ministerio de Exteriores de Ucrania criticó la elección del secretario general de la ONU.“Rechazó la invitación de Ucrania a la primera cumbre por la paz global en Suiza, pero aceptó la invitación a Kazán del criminal de guerra Putin. Esta es una elección equivocada que no promueve la causa de la paz, solo daña la reputación de la ONU”, advirtió.
La cumbre de Kazán marca la primera participación de los nuevos miembros de los BRICS: Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía e Irán. Sin embargo, no todos los países interesados en unirse al bloque han concretado su ingreso. Entre los que han descartado su adhesión se encuentran Argentina y, más recientemente, Armenia y Kazajistán, dos de los países más cercanos a Rusia. La salida de Kazajistán, uno de los socios más importantes de Rusia en organizaciones regionales, ha sido especialmente significativa, y Moscú ha respondido con medidas económicas en su contra.
Aunque los BRICS buscan consolidarse como una alternativa al sistema económico global liderado por Occidente, persisten las dudas sobre su cohesión interna. En particular, China ha manifestado reservas sobre la viabilidad de este grupo para adoptar medidas financieras conjuntas, especialmente en temas como la desdolarización de la economía internacional. La falta de consenso entre sus miembros en cuestiones clave podría dificultar el avance del bloque en iniciativas comunes.
Entre las propuestas que Putin planea impulsar en la cumbre se encuentra el sistema de pagos BRICS Bridge, una alternativa a la red internacional SWIFT, de la que Rusia fue expulsada tras la invasión de Ucrania. Sin embargo, la implementación de este sistema enfrenta obstáculos considerabes, ya que algunos bancos chinos han dejado de colaborar con entidades rusas para evitar las sanciones estadounidenses. La falta de cooperación internacional pone en duda la efectividad de este nuevo sistema financiero, aunque el Kremlin sigue buscando formas de sortear las restricciones impuestas por Occidente.
Con esta cumbre, Vladímir Putin espera consolidar su visión de un nuevo orden económico y político mundial, en el que los BRICS jueguen un papel central como contrapeso a la influencia de Occidente. Sin embargo, las divisiones internas y las dificultades para implementar un sistema financiero independiente son obstáculos que podrían frenar las ambiciones del bloque. @mundiario