Lula, internado en la UCI tras ser operado por una hemorragia cerebral: ¿qué se sabe?
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue sometido a una intervención quirúrgica de emergencia para drenar una hemorragia cerebral en el Hospital Sirio-Libanés de São Paulo. La operación, que consistió en una craneotomía para evacuar un hematoma, fue exitosa, según informó el centro médico en un comunicado. Lula, de 79 años, permanece consciente y estable en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), bajo observación médica continua.
La hemorragia derivó de una caída ocurrida el pasado 19 de octubre en su residencia oficial en Brasilia, el Palacio de la Alvorada. En aquel accidente, Lula se golpeó fuertemente la cabeza y requirió cinco puntos de sutura. Aunque inicialmente se recomendó reposo y se descartaron complicaciones graves, el mandatario comenzó a experimentar fuertes dolores de cabeza y somnolencia en los últimos días. La situación se agravó el lunes, lo que motivó su traslado urgente desde Brasilia a São Paulo en un avión de la Fuerza Aérea Brasileña.
El equipo médico, encabezado por el doctor Roberto Kalil, informó de que el hematoma estaba localizado en la región frontoparietal, fuera del cerebro, y que la intervención duró aproximadamente dos horas. Kalil confirmó que Lula está despierto, se alimenta con normalidad y se encuentra en proceso de recuperación. Se espera que permanezca en la UCI durante al menos dos días, aunque no se ha establecido una fecha exacta para su alta médica. “Si todo avanza según lo previsto, podría regresar a Brasilia a principios de la próxima semana”, declaró el médico.
Esta es la tercera intervención quirúrgica a la que se somete Lula desde que ganó las elecciones en octubre de 2022. En noviembre de ese año, se le extirpó un nódulo en la laringe, años después de haberse recuperado de un cáncer de garganta. En septiembre de 2023, se sometió a una cirugía para colocarle una prótesis de cadera. A pesar de su avanzada edad, Lula mantiene un estilo de vida activo, realizando ejercicio físico regularmente, hábito que adquirió durante su encarcelamiento por el caso de corrupción Lavajato, por el que fue absuelto, entre 2018 y 2019.
El presidente brasileño ha tenido una agenda especialmente intensa en las últimas semanas. A finales de noviembre, Brasil fue anfitrión de una cumbre del G-20 en Río de Janeiro, y recientemente viajó a Uruguay para participar en reuniones sobre el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur. Sin embargo, los médicos le habían recomendado evitar vuelos largos después de su caída en octubre, lo que le obligó a cancelar su asistencia a la cumbre de los BRICS en Kazán, Rusia.
Alckmin asume las funciones de Lula
Tras la operación de Lula, el vicepresidente Geraldo Alckmin asumió temporalmente la agenda presidencial. Alckmin viajó a Brasilia para recibir al primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, con quien tenía programadas reuniones bilaterales y actos oficiales. Desde el entorno presidencial se ha transmitido tranquilidad, asegurando que la recuperación de Lula avanza favorablemente y que el Gobierno continúa con sus funciones habituales sin interrupciones.
La noticia de la intervención quirúrgica generó una oleada de muestras de apoyo en Brasil y en el extranjero. Diversos líderes políticos y ciudadanos enviaron mensajes de pronta recuperación al mandatario. La primera dama, Janja da Silva, ha estado acompañando a Lula en todo momento y ha compartido actualizaciones sobre su estado de salud a través de sus redes sociales.
La edad del presidente de Brasil
Lula, quien se encuentra en el ecuador de su tercer mandato presidencial, ha manifestado en varias ocasiones su intención de seguir en la vida política. Aunque la decisión del presidente estadounidense Joe Biden de no optar a la reelección le impactó profundamente, Lula no ha descartado presentarse nuevamente en 2026. Sin embargo, la reciente operación podría influir en sus planes futuros.
El mandatario, líder del Partido de los Trabajadores (PT), ha sido reacio a designar a un sucesor claro. Aunque Fernando Haddad, actual ministro de Finanzas, ha sido señalado como el candidato más probable, su falta de carisma y popularidad comparado con Lula deja la sucesión abierta a incertidumbre.
La recuperación de Lula será clave para determinar el rumbo político de Brasil en los próximos años. Mientras tanto, el país sigue atento a los informes médicos diarios que el equipo del Hospital Sirio-Libanés emitirá para informar sobre la evolución del presidente. @mundiario