La líder de centroderecha Elena Lasconi busca derrotar al prorruso Georgescu en Rumanía

Elena Lasconi, candidata a la presidencia de Rumanía por la USR. / RR.SS
La candidata reformista ha advertido de que el país está librando una “lucha existencial” por la democracia y que el camino euroatlántico tras el derrocamiento de la dictadura comunista “está en riesgo”.

La candidata reformista de centroderecha a la presidencia de Rumanía, Elena Lasconi, instó este lunes a los ciudadanos a movilizarse en lo que calificó como una “lucha existencial” por la democracia del país. Lasconi alertó sobre el peligro que supone la candidatura de extrema derecha de Călin Georgescu, quien, según ella, pondría en riesgo el camino proeuropeo de Rumanía y acercaría al país a la influencia de Rusia y los “oscuros tiempos” de la dictadura comunista.

El panorama electoral de Rumanía, miembro de la UE y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) con 19 millones de habitantes, ha dado un giro inesperado tras la sorprendente victoria de Georgescu en la primera vuelta de las elecciones presidenciales. Este candidato ultranacionalista prorruso, eurófobo y anti-OTAN, casi desconocido hasta hace poco, logró un 23 % de los votos gracias a una campaña centrada en TikTok. Lasconi, expresentadora de noticias, obtuvo el 19 %, lo que la sitúa en una ajustada segunda posición para la segunda vuelta, que se celebrará el 8 de diciembre. La clave ahora será hacia dónde se inclinen los votantes de los otros partidos en la ronda definitiva.

Durante un mitin en Bucarest, Lasconi, líder de la proeuropea Unión Salva Rumanía (USR), recordó la importancia de la independencia de Rusia y el camino euroatlántico que el país inició en 1989, tras el derrocamiento del dictador comunista Nicolae Ceaușescu. “En las próximas dos semanas, tenemos una lucha existencial por la democracia en Rumanía”, afirmó Lasconi ante cientos de seguidores, enfatizando la necesidad de defender el sueño de libertad conquistado hace 35 años.

La candidata reformista reconoció abiertamente la frustración de la población con la actual clase política, pero insistió en que esto no debe convertirse en una puerta abierta a la influencia del Kremlin. “Gobernar de espaldas a los ciudadanos debe terminar, pero nuestra frustración y nuestro descontento no deben convertirse en una vulnerabilidad que Rusia pueda explotar”, añadió Lasconi.

Una periodista a por la presidencia

El éxito de Georgescu ha desatado la alarma en un país que, en los últimos años, ha sido considerado uno de los miembros más fiables de la UE en Europa Central y del Este en materia de seguridad y Estado de derecho. Rumanía, además, alberga una importante base de la Alianza Atlántica en el mar Negro, lo que refuerza su papel estratégico en la región. Sin embargo, Georgescu, en sus primeras declaraciones tras la victoria en la primera vuelta, ha minimizado sus vínculos con Rusia. Afirmó que no es un extremista ni prorruso, aunque lanzó un mensaje nacionalista que no disipó el temor de la opinión pública: “no hay Este ni Oeste, solo Rumanía”, dijo en un vídeo en directo en Facebook, destacando la necesidad de centrarse en la identidad y las necesidades del país. “Seguimos comprometidos con los valores europeos, pero necesitamos comprometernos a nosotros y nuestras familias, a nuestros niños y nuestros ancestros”, matizó el ganador de la primera vuelta.

En su discurso, Lasconi advirtió de que la propuesta de Georgescu, basada en la reducción de importaciones y el fomento de la producción nacional de alimentos y energía, perseguiría en realidad aislar a Rumanía del entorno financiero europeo e internacional, dejándola vulnerable a la influencia rusa. También comparó el programa del candidato ultraderechista con los años previos a la revolución de 1989, recordando las imágenes de pobreza que permanecen en la memoria colectiva del país.

Durante su discurso, Lasconi también evocó sus humildes orígenes. Relató la historia de su madre, quien trabajó durante décadas como lavaplatos en varios restaurantes del pequeño pueblo de Hațeg, en el oeste del país, donde ella creció. “Toda su vida lavó vasos con agua fría, 12 a 14 horas al día”, recordó Lasconi.

El recorrido de Lasconi en la vida pública comenzó en la televisión, donde trabajó durante 25 años como presentadora en la cadena PRO TV. También fue corresponsal de guerra en Kosovo y Afganistán, y ganó la versión rumana de Masterchef Celebrity en 2013. En 2020, dejó el periodismo para postularse a la alcaldía de Câmpulung con el USR, y logró un segundo mandato este año, destacando por atraer millones de euros en fondos de la UE para la ciudad. Ese mismo mes fue elegida líder del USR en las primarias y designada candidata presidencial.

Historial de polémicas

Sin embargo, su carrera política no ha estado exenta de polémicas. En 2023 reconoció que, en 2018, votó en un referéndum en contra del matrimonio igualitario, lo que generó controversia dentro de su propio partido y provocó su exclusión de las listas para las elecciones europeas y una crítica pública por parte de su hija. Aunque desde entonces ha expresado su apoyo a las uniones civiles para parejas del, el episodio dejó huella. También fue criticada por la diáspora rumana en septiembre tras un comentario percibido como despectivo hacia los rumanos que emigran. Lasconi defendió que sus palabras fueron malinterpretadas y las calificó como “desinformación y manipulación”.

Más recientemente, tuvo que aclarar otra declaración en la que comparaba la alianza entre el Partido Nacional Liberal (PNL) y el Partido Social Demócrata (PSD) con “amantes que saben que están siendo engañadas, que también reciben golpes, pero que siguen en la relación”. El comentario fue interpretado como una banalización de la violencia de género, lo que desató nuevas críticas.

Si gana las elecciones, Lasconi se convertirá en la primera mujer presidenta de Rumanía y en la primera candidata de la USR en alcanzar el máximo cargo. Los próximos días serán decisivos para determinar si su visión reformista logra convencer a una mayoría de rumanos en este tenso contexto electoral. @mundiario