El invierno golpea a Gaza: dos bebés mueren de frío y crecen las denuncias por el bloqueo
La crisis humanitaria en la Franja de Gaza se agrava con la muerte de un bebé de dos meses a causa del frío extremo, según ha informado este domingo el Ministerio de Sanidad del enclave palestino. El fallecimiento se produce apenas un día después de que otro recién nacido, de una semana de vida, muriera también por hipotermia, en un territorio donde la entrada de suministros básicos de invierno sigue severamente restringida.
Desde noviembre, al menos cuatro bebés han muerto por causas directamente vinculadas a las bajas temperaturas, mientras que las autoridades locales elevan a 21 el número total de muertes infantiles por frío desde el inicio de la guerra en octubre de 2023. Naciones Unidas y diversas agencias humanitarias denuncian que el bloqueo impuesto por Israel continúa afectando incluso a bienes esenciales como mantas, ropa térmica, combustible y refugios adecuados.
Estas muertes ponen de relieve la extrema vulnerabilidad de la población gazatí, tres meses después del inicio del alto el fuego. La tregua, mediada por Estados Unidos, no ha supuesto una mejora sustancial de las condiciones de vida en el enclave. Israel mantiene fuertes restricciones al acceso humanitario y se han registrado repetidos incidentes armados que, según las autoridades palestinas, vulneran el acuerdo alcanzado con Hamás. Washington, principal garante del cese de hostilidades, ha permitido a Israel una interpretación flexible de los términos del pacto.
Israel reconoce uno de los incidentes
En paralelo, la violencia no ha cesado por completo. Este domingo, tropas israelíes han matado a tres personas en distintos puntos de la Franja. El ejército israelí reconoció uno de los incidentes, alegando que se trataba de un individuo que se aproximaba a una zona restringida y suponía una amenaza para sus fuerzas. Desde la entrada en vigor del alto el fuego, el Ministerio de Sanidad de Gaza contabiliza al menos 442 palestinos muertos y más de 1.200 heridos por ataques israelíes.
El bebé fallecido este fin de semana murió en el hospital pediátrico Al Rantisi, en Ciudad de Gaza, tras sufrir una hipotermia severa. Las autoridades sanitarias atribuyen estas muertes a la combinación de temperaturas inusualmente bajas, la destrucción masiva de viviendas y la falta de calefacción, refugios seguros y suministros básicos. Horas antes, otro recién nacido murió en circunstancias similares, reforzando la alerta sobre una crisis que afecta de manera desproporcionada a la infancia.
La situación resulta especialmente grave si se tiene en cuenta que estos niños nacieron después de la entrada en vigor del alto el fuego. El acuerdo contemplaba el restablecimiento del flujo humanitario a gran escala, con más de 600 camiones diarios de ayuda, una cifra que no se ha alcanzado. Tras más de un año de ofensiva militar, se estima que tres cuartas partes del parque de viviendas de Gaza han quedado destruidas y que alrededor de 1,5 millones de personas —la mitad de ellas menores— viven desplazadas.
Miles de familias sobreviven en tiendas de campaña improvisadas, muchas de ellas instaladas en zonas costeras expuestas a inundaciones y temporales. Las agencias de la ONU advierten de que el frío, unido a la escasez de alimentos y agua potable, está profundizando una emergencia humanitaria que podría seguir cobrando vidas evitables. La ayuda, insisten, existe y está disponible fuera del enclave, pero continúa sin poder entrar en la Franja de Gaza. @mundiario