El FBI alerta de un posible ataque en California: Irán devolvería el impacto de la guerra a EE UU
Una alerta del FBI dirigida a fuerzas de seguridad en California advierte de la posibilidad de que Irán intente lanzar ataques con drones contra objetivos en la costa oeste de Estados Unidos como represalia por la guerra iniciada por Washington y Tel Aviv. Aunque la información de inteligencia no se considera plenamente confirmada, el aviso refleja el creciente temor de las autoridades estadounidenses a que el conflicto internacional se traslade al propio territorio nacional.
Según la alerta citada por medios estadounidenses, la inteligencia detectó información que sugería que Irán evaluaba ejecutar un ataque sorpresa con vehículos aéreos no tripulados desde un buque no identificado situado en aguas cercanas a EE UU. El posible objetivo sería territorio californiano, aunque no se han especificado lugares concretos.
El documento subraya que, por ahora, no existe información precisa sobre el momento, el método ni los objetivos específicos de un eventual ataque. De hecho, algunas fuentes citadas por medios como Los Angeles Times indican que la advertencia se basa en información preliminar de inteligencia y que, en este momento, no se considera completamente creíble. Sin embargo, el simple hecho de que el escenario se contemple oficialmente refleja el nivel de alerta que ha generado la escalada militar en Oriente Próximo.
La alerta se produce en un contexto marcado por la guerra abierta entre EE UU, Israel e Irán, iniciada tras la ofensiva ordenada por el presidente Donald Trump a finales de febrero. Desde entonces, el conflicto ha escalado rápidamente y ha generado temores sobre posibles represalias contra intereses estadounidenses dentro y fuera del país.
La comunidad de inteligencia norteamericana ya había advertido de que Teherán podría responder utilizando células durmientes, grupos armados aliados, ciberataques o individuos radicalizados. Además, el escenario de los drones implica la posibilidad de ataques remotos desde plataformas móviles, como barcos, que complicarían la detección y prevención.
Un nuevo tipo de amenaza: drones y guerra híbrida
El uso de drones en conflictos militares y operaciones encubiertas ha crecido de forma exponencial en la última década. Estas aeronaves no tripuladas permiten ejecutar ataques a bajo coste y con menor riesgo directo para quienes los operan. Los expertos en seguridad consideran que los artefactos no tripulados se han convertido en una herramienta central de la llamada guerra híbrida, en la que los Estados combinan operaciones convencionales con acciones encubiertas, ciberataques o sabotajes.
En ese contexto, un ataque desde una embarcación frente a la costa —si llegara a producirse— sería una evolución significativa de las tácticas utilizadas en conflictos asimétricos. La posible referencia a California no es casual. El estado es uno de los centros económicos más importantes del mundo y alberga infraestructuras críticas, desde puertos estratégicos hasta instalaciones tecnológicas.
Además, California concentra la mayor comunidad de origen iraní en Estados Unidos, con cientos de miles de residentes, especialmente en el área de Los Ángeles, donde existe incluso un barrio conocido como “Tehrangeles”. Las autoridades estatales han subrayado que reciben alertas de seguridad de forma rutinaria y que trabajan en coordinación con agencias federales para evaluar cualquier riesgo potencial.
Un nivel de alerta creciente en Estados Unidos
La advertencia del FBI se suma a otras señales de preocupación dentro del aparato de seguridad estadounidense. Según informes citados por varios medios, las agencias de inteligencia han detectado comunicaciones cifradas que podrían actuar como señales para redes o “activos durmientes” fuera de Irán.
Aunque el contenido exacto de esas transmisiones no ha podido determinarse, su aparición ha llevado a elevar el nivel de vigilancia en agencias federales y empresas estratégicas.
En paralelo, las autoridades también han expresado preocupación por la expansión del uso de drones por parte de organizaciones criminales, especialmente los cárteles mexicanos, que ya emplean estas aeronaves para vigilancia, transporte de drogas e incluso ataques con explosivos. @mundiario