Europa exige a Rusia abandonar las “tácticas dilatorias”: tregua inmediata o más sanciones

Kaja Kallas, José Manuel Albares, David Lammy, Radoslaw Sikorski, Andrius Kubilius y Jean-Noël Barrot. / RR.SS
Los ministros de Exteriores del G5+ reclaman a Moscú que cese su agresión “de inmediato” y garantizan un refuerzo del apoyo Kiev a través de un “sólido respaldo militar a corto y largo plazo”.

Los seis principales países europeos (Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Polonia y España) junto a la alta representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad, Kaja Kallas, han instado a Rusia a “poner fin a sus tácticas dilatorias y acordar sin demora un alto el fuego inmediato e incondicional, en igualdad de condiciones y aplicándolo plenamente”. En un comunicado conjunto, emitido tras la reunión en Madrid de los responsables de Exteriores del grupo G5+, se señaló que la agresión rusa sigue activa y que Moscú ha intensificado los ataques contra ciudades ucranianas, afectando gravemente a la población civil e infraestructuras.

El encuentro, celebrado este lunes, busca consolidar el respaldo europeo a Ucrania, especialmente ante la incertidumbre sobre el papel de EE UU tras la victoria de Donald Trump. Según el documento final, los líderes europeos reafirman su compromiso de seguir proporcionando a Kiev apoyo político, económico, financiero y humanitario, además de reforzar su capacidad de defensa mediante un “sólido respaldo militar a corto y largo plazo”.

Uno de los puntos clave de la discusión fue la posibilidad de incrementar la presión sobre Moscú mediante sanciones adicionales y la prolongación del congelamiento de los fondos soberanos rusos en bancos europeos, que ascienden a aproximadamente 210.000 millones de euros. Aunque el comunicado oficial no se pronuncia explícitamente sobre la utilización de estos fondos para la ayuda directa a Ucrania, el ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, defendió que estos recursos podrían servir como “anticipo” de las futuras reparaciones de guerra que Moscú deberá afrontar.

Albares reconoció que este tema sigue siendo objeto de debate dentro de la Unión Europea, sin consenso hasta el momento. Actualmente, solo los intereses generados por estos fondos (entre 2.500 y 3.500 millones de euros anuales) se han destinado a ayudar a Kiev. Sin embargo, la posibilidad de incautar el capital principal sigue en estudio debido a sus complejas implicaciones legales.

El papel de Europa en el futuro de Ucrania

El jefe de la diplomacia española insistió en que la UE debe tener un papel central en cualquier negociación sobre el futuro de Ucrania, pese a que Estados Unidos ha impulsado conversaciones sin su participación en Arabia Saudí.

Por su parte, Kallas señaló que Rusia está prolongando “deliberadamente” el conflicto y exigió a EE UU que refuerce la presión sobre el Kremlin para lograr un cese inmediato de las hostilidades. La alta representante europea también remarcó la necesidad de que Moscú devuelva a los niños ucranianos deportados y libere a los prisioneros de guerra.

Jean-Noël Barrot, ministro de Exteriores francés, exigió a Rusia una “respuesta clara” sobre la propuesta de alto el fuego aceptada por Ucrania y promovida por Washington. “Un sí o un no”, demandó tajante. Desde el Reino Unido, el secretario del Foreign Office, David Lammy, reiteró la necesidad de aumentar el gasto militar en Europa y ratificó el compromiso de su país de alcanzar el 2,5 % del PIB en defensa para 2027.

El ministro polaco Radosław Sikorski justificó la disparidad en el gasto militar entre los Estados miembros, destacando que “cuanto más cerca estás de Rusia, más inviertes en defensa”. También aseguró que Putin no puede determinar la presencia de tropas extranjeras en suelo ucraniano, en referencia a un posible despliegue de una fuerza de paz europea para garantizar el cumplimiento de un eventual acuerdo de paz.

Compromiso con la seguridad y defensa europea

En su declaración final, el G5+ reafirmó su intención de asumir una “mayor responsabilidad en la seguridad y defensa del continente”, con la vista puesta en la próxima cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en La Haya. Asimismo, los líderes europeos insistieron en que cualquier acuerdo de paz debe incluir “garantías efectivas que impidan nuevos actos de agresión” y que deben ser “reales, sólidas y creíbles para Ucrania” para evitar futuras agresiones rusas.

“No aceptaremos ningún acuerdo que limite la industria militar de Ucrania o que restrinja la presencia de tropas aliadas en su territorio", concluye el comunicado. Esta postura enfatiza el derecho soberano de Kiev a definir sus propias alianzas de seguridad sin interferencias del Kremlin.

La reunión de Madrid es la cuarta que celebra el G5+, tras los encuentros de Varsovia (noviembre), Berlín (diciembre) y París (febrero). Esta iniciativa, nacida como una extensión del Grupo de Weimar (formado por Francia, Alemania y Polonia), refleja la voluntad de los principales países europeos de actuar coordinadamente frente a la guerra en Ucrania y a las crecientes tensiones geopolíticas.

En paralelo a la cumbre, Albares mantuvo reuniones bilaterales con Kallas y con el comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilus. Este último destacó la importancia de invertir en tecnologías estratégicas para la defensa europea, como la inteligencia artificial y la ciberseguridad, al tiempo que abogó por reducir las regulaciones que puedan frenar la innovación en la industria militar del continente.

La postura de Europa queda clara: el bloque no cederá ante la presión rusa y continuará respaldando a Ucrania con todos los recursos disponibles, sin descartar nuevas sanciones y medidas de represalia si Moscú no detiene su agresión. @mundiario