Un escándalo de espionaje con software israelí sacude a Italia y afecta a varios países europeos
Un grave escándalo de espionaje internacional ha salido a la luz, afectando a al menos 90 periodistas y activistas de derechos humanos en diversos países, incluida España. La revelación se produjo el pasado viernes tras una denuncia de Meta, la empresa matriz de WhatsApp, que alertó sobre la utilización de un sofisticado programa de vigilancia desarrollado por la empresa israelí Paragon.
Italia se ha convertido en el epicentro de la polémica después de que el Gobierno confirmara que, según la información facilitada por Meta, al menos siete personas han sido espiadas en el país. Dos de las víctimas han sido identificadas: Francesco Cancellato, director del diario digital Fanpage, y Luca Casarini, activista de la ONG Mediterranea Saving Humans, dedicada al rescate de migrantes en alta mar.
Aunque el Ejecutivo de Giorgia Meloni ha negado cualquier implicación, la situación dio un giro inesperado cuando Paragon anunció la suspensión de su contrato con Italia por no haber respetado “el cuadro ético” del acuerdo. Según informaciones publicadas por The Guardian y el diario israelí Haaretz, uno de los clientes de Paragon era el propio Gobierno italiano.
La empresa Paragon Solutions, fundada por el ex primer ministro israelí Ehud Barak y actualmente controlada por un fondo estadounidense, comercializa este software de vigilancia a “un grupo selecto de democracias globales”, principalmente EE UU y sus aliados. De acuerdo con medios italianos, la compañía cuenta con 35 clientes en total, incluyendo dos agencias gubernamentales en Italia. El software, denominado Graphite y de carácter militar, permite acceder a los dispositivos móviles mediante el simple envío de un mensaje o una llamada sin necesidad de que el usuario interactúe con el contenido.
Espionaje a periodistas en Italia
Desde la pasada semana, diversas fuentes han señalado que Paragon estaba investigando si su software fue empleado con fines distintos a la lucha contra el terrorismo, lo que derivó en la decisión de suspender el contrato con Italia. Además, el Gobierno italiano ha confirmado que el espionaje se ha producido en otros 13 países europeos, entre ellos España, Alemania, Portugal y Suecia.
La selección de los objetivos espiados en Italia ha levantado suspicacias. Fanpage no es uno de los grandes medios del país, pero en el verano de 2023 publicó una investigación explosiva sobre Juventud Nacional, la rama juvenil del partido de Meloni, Hermanos de Italia.
La publicación reveló que sus militantes proferían consignas racistas y antisemitas, realizaban saludos fascistas y mostraban nostalgia por la dictadura de Mussolini. Las grabaciones, que captaron a dirigentes jactándose de cómo ocultaban sus verdaderas ideologías, causaron un gran revuelo.
Escándalos vinculados a Libia
El caso de Casarini también es significativo. Como líder de Mediterranea Saving Humans, su organización ha denunciado repetidamente las violaciones de derechos humanos en Libia y ha criticado la política migratoria del Gobierno italiano. Su espionaje se vincula con un escándalo reciente en el que el jefe de policía libio Osama Almasri, acusado de crímenes de lesa humanidad por la Corte Penal Internacional, fue detenido en Italia y posteriormente liberado y enviado de regreso a Libia en un avión oficial.
La oposición italiana ha denunciado este episodio como un favor político para mantener la colaboración libia en la contención de la inmigración. Actualmente, la Fiscalía ha abierto una investigación sobre la actuación del Gobierno, aunque las probabilidades de que prospere son inciertas.
Además, el activista y opositor libio Husam El Gomati, residente en Suecia, también se encuentra entre los espiados.
El pasado viernes, WhatsApp notificó a los afectados, advirtiéndoles de que habían sido víctimas de espionaje y recomendándoles cambiar de dispositivo. Además, los remitió a The Citizen Lab, un centro de investigación de la Universidad de Toronto especializado en ciberseguridad, para obtener más información. Citizen Lab es la misma entidad que en 2022 reveló que al menos 63 personas en España fueron objeto de espionaje con el software Pegasus, entre ellos políticos independentistas catalanes y dirigentes de organizaciones como la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural. @mundiario