EE UU desclasifica miles de documentos relacionados con el asesinato de John F. Kennedy
Más de seis décadas después del asesinato del presidente John F. Kennedy, los Archivos Nacionales han publicado miles de documentos previamente clasificados sobre el caso. Sin embargo, a pesar de la expectativa generada, aún hay archivos que permanecen en secreto, lo que mantiene vivas las dudas y teorías de conspiración sobre el magnicidio ocurrido el 22 de noviembre de 1963 en Dallas, Texas.
A través de una nueva página web oficial, la agencia gubernamental ha puesto a disposición del público 1.123 archivos en formato digital, sumando decenas de miles de páginas que abarcan informes del FBI, la CIA, el Departamento de Estado y otras agencias federales. Aunque gran parte de la información ya había sido revelada en publicaciones previas, esta nueva entrega incluye documentos que hasta ahora habían estado parcial o totalmente censurados.
Sin embargo, no todos los documentos fueron liberados en su totalidad. A pesar de la promesa del presidente Donald Trump, quien aseguró que se haría pública toda la información, algunos expedientes siguen teniendo partes tachadas o editadas, alimentando el debate sobre lo que el Gobierno en Washington aún oculta sobre el caso.
Los archivos desclasificados contienen información clave sin editar sobre la investigación del asesinato de Kennedy, incluyendo registros sobre Lee Harvey Oswald, el presunto asesino del presidente, con detalles sobre sus movimientos fuera de Estados Unidos antes del crimen; documentos sobre Cuba, especialmente de la serie conocida como los Califano Papers, que abordan posibles conexiones entre el Gobierno cubano y Oswald.
También se encuentran informes de inteligencia del FBI y la CIA, en los que se detalla el monitoreo a Oswald antes y después del asesinato; y registros de comunicaciones entre agencias gubernamentales, que revelan cómo el Gobierno estadounidense manejó la crisis en los días posteriores al magnicidio.
Por ejemplo, David Barrett, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Villanova y experto en la relación entre el Congreso de EE UU y la CIA, así como en la presidencia de Kennedy, comentó a la cadena CBS News que "los no académicos que se adentran en estos documentos se quedarán desconcertados sobre qué tienen que ver la mayoría de ellos con Kennedy u otros asesinatos". Sin embargo, para académicos como él, esta liberación de documentos es "sin duda la más útil que ha ocurrido, ya que se han eliminado las redacciones".
"Ahora sé a quién o a qué se refiere. Así que un memorando sobre las relaciones de la CIA con los periódicos de Miami, por ejemplo, y detalles sobre tres oficiales de la CIA realizando recolección técnica de inteligencia en Cuba... nunca había tenido realmente esos detalles antes", dijo.
Algunos documentos incluyen hasta 300 páginas de información, aunque en muchos casos resulta difícil encontrar una conexión clara con el asesinato. Además, la calidad de los archivos es irregular, con manuscritos apenas legibles, fragmentos mecanografiados borrosos y archivos sin un sistema de búsqueda digital eficiente.
Para facilitar el acceso a la información, los Archivos Nacionales han lanzado un sitio web monográfico sobre el asesinato: The President John F. Kennedy Assassination Records Collection. Este portal servirá como base de datos para futuras publicaciones, ya que aún queda un porcentaje de documentos por digitalizar.
Según la agencia, se han escaneado más de 700.000 páginas de los seis millones de documentos que conforman la colección. Sin embargo, el 99 % de la información ya estaba disponible en formato físico para los investigadores que acudieran a los archivos en College Park, Maryland.
A partir del 18 de marzo de 2025, los documentos previamente retenidos estarán accesibles tanto en línea como en copias impresas o formatos analógicos. Mientras tanto, el proceso de digitalización continúa, y se espera que más información vea la luz en los próximos años.
¿Por qué algunos documentos siguen siendo secretos?
A pesar del anuncio de Trump sobre la liberación total de los documentos, los Archivos Nacionales han confirmado que aún existen archivos clasificados, lo que ha generado críticas y especulación entre historiadores y expertos.
En la sección de preguntas frecuentes del sitio web oficial, el organismo admite que no ha cumplido completamente con la orden ejecutiva de Trump de 2017, la cual exigía la divulgación total de los registros. Según explican, la publicación completa depende de la Dirección Nacional de Inteligencia y el Departamento de Justicia, que aún no han terminado de revisar algunos documentos.
"La Administración Nacional de Archivos y Registros espera implementar el plan de desclasificación bajo la dirección del presidente y en coordinación con las agencias originarias", señaló un comunicado oficial de la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard.
Entre los documentos que siguen clasificados se incluyen aquellos retenidos por órdenes judiciales, secretos de jurado investigador y archivos sujetos a la Ley de Rentas Internas (Sección 6103). Además, se ha informado que algunas agencias aún están trabajando con el Departamento de Justicia para acelerar el proceso de desclasificación.
Las teorías de conspiración siguen vivas
El asesinato de John F. Kennedy ha sido durante décadas objeto de especulación y teorías conspirativas. La versión oficial, respaldada por la Comisión Warren en 1964, sostiene que Lee Harvey Oswald actuó solo al disparar desde el sexto piso del Depósito de Libros Escolares de Texas.
Sin embargo, la muerte de Oswald dos días después a manos del mafioso Jack Ruby, un propietario de un club nocturno de Dallas, generó dudas sobre si Oswald fue parte de un complot mayor.
Los Archivos Nacionales han dejado claro que están listos para procesar cualquier decisión futura de desclasificación que tomen el presidente o las agencias gubernamentales, lo que podría significar más revelaciones. El mes pasado, el FBI anunció que había descubierto aproximadamente 2.400 documentos relacionados con el asesinato, que no estaban clasificados como tal, a raíz de una investigación iniciada por la orden ejecutiva de Trump a inicios de su segundo mandato.@mundiario