Los demócratas de Texas abandonan el estado para evitar que Trump redibuje el mapa electoral

El congresista demócrata de Texas Gene Wu. / @JBPritzker
Decenas de legisladores se han trasladado a Chicago a pesar de las amenazas de sanciones y arrestos por parte del gobernador, con el objetivo de bloquear una votación clave que ensancharía la mayoría republicana en el Congreso de EE UU.

Con una maniobra inusual pero cargada de intención política, más de 50 congresistas demócratas de Texas han abandonado el estado para evitar una votación que podría redibujar el mapa electoral a favor del Partido Republicano. La Cámara de Representantes de Texas necesita un quórum mínimo de 100 legisladores (de un total de 150) para poder sesionar.

Los demócratas, que ocupan 62 escaños, han optado por abandonar el estado rumbo a Chicago, aprovechando la invitación del gobernador de Illinois, J.B. Pritzker, con el fin de paralizar la votación convocada por el gobernador republicano Greg Abbott para reformar el mapa electoral. Esta estrategia, aunque legalmente cuestionable, ha sido utilizada históricamente como último recurso para bloquear decisiones parlamentarias consideradas injustas o apresuradas.

La propuesta de redistribución legislativa presentada por los republicanos busca redibujar distritos federales en Texas, lo que, según estimaciones, podría traducirse en cinco escaños adicionales para el Partido Republicano en la Cámara de Representantes federal. Actualmente, los republicanos controlan 25 de los 38 distritos congresionales de Texas. La modificación, impulsada por el presidente Donald Trump y enmarcada en una sesión legislativa especial convocada por Abbott, se produce a mitad de la década, fuera del calendario habitual tras el censo. Los demócratas la han interpretado como una maniobra partidista para afianzar el poder republicano de cara a las elecciones de medio término de 2026, en un intento por garantizar la mayoría legislativa.

El presidente Trump ha respaldado abiertamente la iniciativa, al asegurar que una nueva configuración de distritos podría garantizar al menos cinco escaños más para los republicanos, todos en áreas donde obtuvo ventajas de más de diez puntos en las elecciones de 2024.

Amenazas contra las ausencias

En respuesta al éxodo legislativo, el gobernador Greg Abbott declaró que los legisladores tenían hasta las 15:00 hora local (22:00 en España) del lunes para regresar, amenazando con aplicar una opinión legal del fiscal general estatal, el republicano Ken Paxton, que permitiría considerar la remoción de los legisladores ausentes por incumplir sus deberes. “Los miembros electos fueron enviados a la Cámara para debatir y votar, no para huir cuando las votaciones no les favorecen”, afirmó Abbott en un comunicado. También advirtió de que cualquier opción legal estaría sobre la mesa si no se alcanzaba el quórum.

El presidente de la Cámara de Representantes estatal, Dustin Burrows, secundó esta postura al reiterar que la sesión continuaría con o sin los demócratas, y sugirió que podrían considerarse medidas adicionales si la ausencia persistía. “Si no hay quórum, como han dicho algunos de mis colegas demócratas en otras ocasiones, todas las opciones estarán sobre la mesa”, escribió en X (antes Twitter).

Lejos de intimidarse, los legisladores demócratas replicaron con un mensaje conciso: "Come and take it" ("Ven y tómalo"), una frase emblemática de la historia texana convertida en lema de resistencia. El líder de la bancada, Gene Wu, declaró que la maniobra republicana es parte de un plan nacional de Trump para despojar a las comunidades diversas de su voz política. "No vamos a ser cómplices de la destrucción de nuestras propias comunidades", expresó.

En conferencia de prensa, Wu también advirtió sobre el clima de incertidumbre y temor que envuelve la situación. Aseguró que aunque Abbott no tiene autoridad legal para enviar a la policía estatal fuera del estado, no pueden predecir cómo actuará Trump ni las fuerzas federales aliadas. "Hay miedo real de que algunos de nuestros miembros sean arrestados", señaló.

Redistribución y desastre natural: una mezcla peligrosa

Los demócratas también denunciaron que Abbott ha utilizado la devastación causada por las recientes inundaciones, que dejaron más de 130 muertos en Texas, como coartada para avanzar en su agenda política. “Los damnificados han sido convertidos en rehenes políticos en su sumisión a Donald Trump”, afirmaron los legisladores en un comunicado.

Además del rediseño electoral, en la sesión especial fueron introducidos temas de alto perfil para como ayudas por desastres naturales y nuevas restricciones al cannabis. Para los demócratas, mezclar asistencia humanitaria con reformas estructurales en medio de una tragedia constituye una forma de "chantaje legislativo”.

La acción de los demócratas de Texas, aunque controvertida, pone de relieve el deterioro de las normas políticas tradicionales y la creciente instrumentalización de los procedimientos legislativos. Mientras el Partido Republicano defiende su derecho a modificar los distritos en función de resultados electorales y composición política, los demócratas acusan un intento de manipulación del sistema representativo para perpetuar el poder. @mundiario