China e India alcanzan un acuerdo para relajar tensiones fronterizas: ¿de qué se trata?
China e la India, dos de las naciones más pobladas y con mayores tensiones fronterizas en el mundo, han dado un paso importante hacia la resolución de sus disputas territoriales al llegar a un acuerdo sobre las patrullas a lo largo de su frontera en disputa. Este pacto, anunciado por Nueva Delhi el lunes y confirmado el martes por Pekín, busca mitigar las tensiones entre ambas potencias nucleares, que alcanzaron su punto crítico en 2020 tras un violento enfrentamiento militar en la región del Himalaya.
El acuerdo se produce en el marco de la cumbre de los BRICS, que reúne en la ciudad rusa de Kazán a los líderes de las principales economías emergentes: Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Los mandatarios de India, Narendra Modi; de China, Xi Jinping; y Sudáfrica, Cyril Ramaphosa han llegado a esta reunión con la posibilidad de celebrar un nuevo encuentro bilateral que podría reforzar los avances logrados en las negociaciones sobre la frontera. El ambiente de cooperación en la cumbre ofrece una oportunidad ideal para continuar el diálogo iniciado en la reunión de los BRICS en 2023, cuando se establecieron los primeros pasos para la distensión entre ambos países.
China e India comparten una frontera de más de 3.400 kilómetros en la región del Himalaya, conocida como la Línea de Control Actual (LAC, por sus siglas en inglés). Esta línea, sin delimitación clara, ha sido fuente de numerosos enfrentamientos entre las fuerzas armadas de ambos países. El conflicto más reciente, en 2020, dejó más de 20 soldados muertos, la mayoría indios, tras una pelea a golpes y palos en el valle de Galwan, en la región de Aksai Chin, controlada por China pero reclamada por India.
Desde ese incidente, las relaciones entre los dos países se han deteriorado significativamente, afectando tanto el ámbito diplomático como el comercial. India endureció el control sobre las inversiones chinas, prohibió aplicaciones móviles de origen chino y suspendió los vuelos directos entre ambas naciones. Además, los intercambios de periodistas también se vieron restringidos.
El secretario de Exteriores indio, Vikram Misri, señaló que este nuevo acuerdo permitirá reanudar las patrullas fronterizas que fueron suspendidas tras el enfrentamiento de 2020, lo que supone un regreso a la situación que existía antes del conflicto. Según Misri, el acuerdo es un resultado de una diplomacia "muy paciente y perseverante", con encuentros regulares entre representantes de ambos países desde septiembre de 2020.
Por su parte, el ministro de Exteriores de la India, Subrahmanyam Jaishankar, calificó este avance como "positivo" y resaltó que “hemos vuelto a la situación en la que estábamos en 2020″. Asimismo, destacó que alrededor del 75% de los problemas de desconexión fronteriza ya habían sido solucionados en anteriores negociaciones.
El gobierno chino confirmó el acuerdo a través de su portavoz de Exteriores, Lin Jian, quien indicó que ambas partes han mantenido una "estrecha comunicación" a través de canales diplomáticos y militares. Aunque no se ofrecieron detalles adicionales, Lin Jian subrayó que China "trabajará con India para implementar las resoluciones alcanzadas". Este acuerdo podría significar un paso hacia la normalización de las relaciones bilaterales, especialmente en un contexto donde la cooperación y la estabilidad regional son cruciales para ambas economías.
Si bien el acuerdo es un avance importante, las tensiones subyacentes entre China e la India aún persisten. Pekín sigue reclamando una parte significativa del estado indio de Arunachal Pradesh, mientras que Nueva Delhi considera suya la región de Aksai Chin, actualmente bajo control chino. La escalada de 2020 fue el enfrentamiento más sangriento desde 1967, y cualquier intento de estabilización en la frontera es considerado vital para evitar un nuevo conflicto armado.
El pacto alcanzado en Kazán abre la puerta a nuevas negociaciones y acuerdos que podrían culminar en la resolución definitiva de la disputa fronteriza. Según expertos, la reanudación de las patrullas fronterizas y la posible reactivación de los vuelos directos entre la India y China son señales de una mejora en las relaciones bilaterales. No obstante, ambos países deberán seguir trabajando para consolidar estos avances y evitar futuros roces en su delicada frontera. @mundiario