Los candidatos en Ecuador cierran una campaña marcada por la violencia y la incertidumbre

Daniel Noboa, presidente de Ecuador, en el cierre de campaña. / Acción Democrática Nacional
El presidente Daniel Noboa busca la reelección en una contienda polarizada contra la correísta Luisa González, que aspira la revancha en segunda vuelta después de que el joven empresario diera la sorpresa en 2023.

La campaña electoral en Ecuador concluyó la medianoche del jueves en un clima de alta polarización, inseguridad y desinformación. Las redes sociales y encuestas reflejan un escenario incierto, aunque todo apunta a que el actual presidente, Daniel Noboa, y la candidata correísta, Luisa González, se disputarán la presidencia en una eventual segunda vuelta. El próximo domingo, más de 13 millones de ecuatorianos acudirán a las urnas en unas elecciones generales que definirán el rumbo del país en los próximos cuatro años.

El proceso electoral ha estado marcado por el protagonismo de 16 candidatos presidenciales, aunque solo Noboa y González parecen tener opciones reales de llegar a una segunda vuelta, según las principales encuestas. Noboa, un joven empresario de 37 años y heredero de uno de los conglomerados más poderosos del país, busca la reelección tras su sorpresiva victoria en los comicios anticipados de 2023, hace apenas 14 meses. Por su parte, González aspira a la presidencia con el respaldo del movimiento izquierdista Revolución Ciudadana, liderado por el exmandatario Rafael Correa.

Los cierres de campaña de los candidatos cerraron con multitudinarios actos en Quito y Guayaquil, donde se combinaron discursos, música y un fuerte despliegue de seguridad militar. Noboa enfatizó su estrategia de militarización como respuesta a la crisis de seguridad, mientras que González centró su mensaje en la recuperación de la inversión social y la defensa del voto.

La desinformación ha sido un factor determinante en esta contienda, con candidatos utilizando encuestas como herramienta de propaganda. Noboa, en su doble rol de presidente y aspirante a la reelección, ha mantenido una intensa presencia en redes sociales e inauguraciones de obras. Según la consultora Cedatos, el 35% de los votantes aún se declara indeciso, lo que podría ser clave en el desenlace electoral.

Elecciones generales en Ecuador

Los analistas electorales avisan de que la posibilidad de una victoria en primera vuelta es remota, ya que históricamente los votos se han distribuido entre múltiples opciones sin permitir que uno de los dos principales aspirantes aglutine la cantidad de votos que necesita. Para ganar en primera vuelta, es necesario que un candidato supere con relativa facilidad el umbral del 40 % de los votos con una ventaja de más de 10 puntos porcentuales sobre el inmediato perseguidor. Aunque también se puede evitar el balotaje si el vencedor consigue la mitad más uno de los votos.

El proceso electoral también incluye la elección del vicepresidente, 151 asambleístas nacionales y provinciales, así como los cinco escaños que le corresponden a Ecuador en el Parlamento Andino. Noboa, quien asumió la presidencia tras la declaración de muerte cruzada de su predecesor Guillermo Lasso que disolvió del Congreso en 2023, dejó el cargo temporalmente en manos de su vicepresidenta encargada, Cinthya Gellibert, para centrarse en su campaña.

Durante su breve mandato, ha enfrentado una creciente crisis de seguridad y ha implementado medidas inspiradas en la estrategia de Nayib Bukele en El Salvador, lo que le ha valido críticas y elogios por igual.

Con la entrada en vigor del silencio electoral, Ecuador se prepara para una jornada clave. El domingo 9 de febrero, el país definirá si la contienda presidencial se resuelve en una primera vuelta o si los dos candidatos con mayor votación se enfrentarán nuevamente el 13 de abril en un balotaje. Con un electorado polarizado y una alta tasa de indecisos, el resultado podría ser más impredecible de lo esperado. @mundiario