Bolsonaro a juicio: el Supremo de Brasil avala acusarlo de intento de golpe de Estado
La Corte Suprema de Brasil ha dado luz verde al juicio contra el expresidente Jair Bolsonaro por su presunta implicación en una conspiración para perpetrar un golpe de Estado tras su derrota en las elecciones de 2022. La Fiscalía sostiene que Bolsonaro lideró un plan para mantenerse en el poder de forma ilegal, impidiendo el regreso a la Presidencia del izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva. La acusación también señala que sus aliados contemplaron incluso el asesinato del actual mandatario, su vicepresidente y el polémico juez del Supremo Alexandre de Moraes.
La decisión fue tomada por unanimidad por la primera sala del Supremo, integrada por cinco magistrados, quienes consideraron que existen pruebas suficientes para procesar al exmandatario. El juez de Moraes, instructor del caso, reforzó su argumentación mostrando imágenes del asalto del 8 de enero de 2023 a las sedes de los Tres Poderes, desmintiendo la versión bolsonarista de que se trató de una manifestación pacífica. “No fue un paseo dominical de señoras con Biblias”, afirmó.
Junto a Bolsonaro, siete altos funcionarios de su administración serán procesados. Entre ellos, figuran exministros y militares de alto rango, como el general Walter Braga Netto, su excompañero de fórmula en 2022 y exministro de Defensa, y el comisario Anderson Torres, quien dirigía la cartera de Justicia. La Fiscalía los acusa de haber intentado subvertir el orden democrático mediante la manipulación de información, la presión sobre las Fuerzas Armadas y la redacción de decretos para legitimar el golpe.
El expresidente reaccionó con contundencia tras conocer la decisión del Supremo. Desde el despacho de su hijo en el Senado, Bolsonaro denunció una supuesta persecución política y afirmó que el juicio busca evitar su regreso a la Presidencia en 2026. "Saben que en una contienda justa no hay ningún candidato capaz de vencerme", declaró. Sin embargo, su inhabilitación política hasta 2030, impuesta en 2023 por abuso de poder, ya le impide postularse en las próximas elecciones.
Una posible pena de 43 años
El caso contra Bolsonaro se sustenta en gran medida en la colaboración del teniente coronel Mauro Cid, su exsecretario personal, quien proporcionó pruebas clave tras llegar a un acuerdo con la justicia. Su testimonio reveló detalles sobre la estructura de la conspiración, incluyendo intentos de presionar a las Fuerzas Armadas para sumarse a la asonada y la planificación del asalto a los poderes del Estado en Brasilia.
Históricamente, Brasil ha enfrentado procesos judiciales contra expresidentes, pero nunca antes uno había sido llevado a juicio por conspiración golpista. De los ocho mandatarios que han gobernado el país desde el fin de la dictadura (1964-1985), siete han sido denunciados por distintos delitos.
Sin embargo, solo Lula fue condenado por corrupción, aunque sus sentencias fueron posteriormente anuladas. Bolsonaro enfrenta ahora el desafío legal más grave en la historia reciente del país, con una pena potencial de hasta 43 años de prisión si es hallado culpable.
Mientras el juicio avanza, Lula enfrenta una crisis de popularidad debido a la inflación y el descontento social, lo que podría reconfigurar el panorama político de cara a 2026. Aunque Bolsonaro busca mantener su liderazgo en la extrema derecha, su futuro político y judicial penden de un hilo. Analistas advierten de que, si bien la situación del expresidente es más complicada que la de Lula en su momento, la política brasileña ha demostrado ser impredecible, dejando abierta la posibilidad de giros inesperados en los próximos años. @mundiario