Trump vuelve al lugar de su primer intento de asesinato para unir fuerzas con Elon Musk

Donald Trump y Elon Musk en Butler, Pensilvania. / RR.SS.
“Es necesario que gane Trump para preservar la democracia en Estados Unidos”. Si no gana, “estas serán las últimas elecciones”, afirmó el CEO de Tesla.

En un mitin lleno de reivindicación, Donald Trump regresó a Butler, Pensilvania, el pasado sábado para recordar el intento de asesinato que sufrió en julio. El expresidente de EE UU inició su discurso justo en el punto donde fue interrumpido por los disparos de un tirador que causaron la muerte de un simpatizante y lo hirieron levemente en una oreja. En este evento, además de sus seguidores más leales, estuvo presente Elon Musk, el hombre más rico del mundo, quien complementó con sus propias afirmaciones los argumentos que Trump expuso durante el acto.

El mitin, celebrado en el mismo lugar donde ocurrió el atentado, tuvo un tono solemne y político. El expresidente aprovechó para destacar cómo un gráfico en pantalla, sobre la inmigración ilegal, le salvó la vida al obligarlo a girar la cabeza en el momento de los disparos. "Amo ese gráfico", dijo el expresidente, utilizando el evento para reforzar su postura contra la inmigración y fusionarlo con el apoyo emocional entre su base.

A las 18:11, hora en la que ocurrió el ataque en julio, Trump pidió un minuto de silencio para honrar a Corey Comperatore, el bombero voluntario y simpatizante fallecido. “Hace 12 semanas todos recibimos una bala por Estados Unidos y lo único que pedimos es que todo el mundo salga a votar. Tenemos que ganar. No podemos dejar que esto le pase a nuestro país. No podemos aguantar otros cuatro años así. No nos quedará país. No nos quedará un país. Y todo esto será para nada. Si no salís a votar, todo será para nada”, comentó Trump.

El candidato republicano no dudó en insinuar que sus enemigos políticos podrían haber estado involucrados en el intento de asesinato. En su discurso, calificó a los demócratas y a sus opositores como "el enemigo interior". Estas insinuaciones fueron reforzadas por su hijo Eric, quien también habló de una posible conspiración, donde vinculó los ataques políticos al atentado. Aunque las investigaciones apuntan a que el atacante actuó solo, Trump y algunos republicanos han abrazado teorías de conspiración que vinculan a sus adversarios políticos con el atentado.

“Ellos intentaron quitarnos a alguien a quien todos queremos. Ellos intentaron desprestigiarnos. Ellos nos persiguieron. Ellos le procesaron políticamente dos veces... Y luego, ellos intentaron matarle. Ellos intentaron matarle. Y es porque el Partido Demócrata, no puede hacer nada bien”, declaró Eric Trump.

El invitado estrella del mitin fue Elon Musk, quien apareció en el escenario con una gorra de "Make America Great Again" y una camiseta que decía "Ocupar Marte". En su intervención, el CEO de Tesla hizo eco de las afirmaciones de Trump, sugiriendo que los demócratas buscan restringir la libertad de expresión y el derecho a portar armas. Además, lanzó una predicción infundada: "Si Trump no gana, estas serán las últimas elecciones", afirmó, sin detallar, y sin aportar fundamentos.

Por otra parte, también elogió la reacción de Trump durante el atentado, comparando su comportamiento con el de Joe Biden, a quien no tuvo reparos en criticar abiertamente. ““La verdadera prueba del carácter de alguien es cómo se comporta bajo el fuego. Y tenemos un presidente que no puede subir un tramo de escaleras (se refiere a Biden) y otro que estaba levantando el puño tras recibir un disparo. ‘Luchad, luchad, luchad’, (dijo) con la sangre corriendo por su cara. Estados Unidos es la tierra de los valientes”,

El regreso de Trump a Butler parece estar enfocado en capitalizar el impacto emocional del atentado de julio. A lo largo de su discurso, el expresidente conectó su experiencia personal con un llamado a sus seguidores a "salvar a Estados Unidos" en las elecciones presidenciales. Pensilvania, un estado clave en el resultado electoral, fue el centro de su mensaje, instando a sus seguidores a defender el "sueño americano".

La seguridad en el mitin fue mucho más estricta que en el evento de julio. Esta vez, Trump habló tras una mampara protectora de cristal antibalas, y se implementaron numerosas medidas adicionales, como un mayor número de agentes de seguridad, restricciones en los accesos y el uso de drones de vigilancia. Estas precauciones fueron tomadas para evitar cualquier repetición del atentado, cuyas fallas de seguridad iniciales llevaron a la destitución de la jefa del Servicio Secreto.

El evento también estuvo marcado por un ambiente casi religioso. Varios de los oradores, incluido el hijo de Trump, Eric, y su nuera, Lara, presentaron la supervivencia del expresidente como un acto de la voluntad de Dios. Antes de su intervención, se proyectó un vídeo que comparaba su experiencia con la de George Washington cruzando el río Delaware, un mito de la Revolución Americana.

El mitin, lleno de símbolos patrióticos, se convirtió en una mezcla de política, fe y nacionalismo, en la que Trump aprovechó cada oportunidad para relatar su experiencia y conectarla con su visión de una nación que necesita ser "salvada" en las elecciones de noviembre, convirtiéndose, sin llegar a decirlo, en un prometido mesías.

Con cerca de seis minutos de intervención, Musk reafirmó su apoyo a Trump, describiéndolo como el líder necesario para preservar la democracia en Estados Unidos. el expresidente, por su parte, continuó su discurso durante más de una hora y media, mencionando a Musk en varias ocasiones en las que lo destacaba como un modelo a seguir para el "sueño americano". Esta nueva alianza entre el magnate tecnológico y el expresidente podría jugar un papel clave en las próximas elecciones, en las que ambos parecen dispuestos, ahora más que nunca, a juntar sus influencias para movilizar a millones de votantes. @mundiario