El grupo activistas de Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA) le está pidiendo a la plataforma digital HBO que se lleve a cabo una investigación por la muerte de un caballo de 22 años durante la filmación de The Gilded Age.
Courtney Penley, coordinadora de animales para cine y televisión de PETA, emitió un comunicado en el que se le exige a HBO que se haga responsable: “Hacemos un llamado a HBO para que… responsabilice a las partes que permitieron que ocurriera”, agregó, “Finalmente, les pedimos que tomen medidas para que algo similar nunca vuelva a suceder”.
HBO confirma la muerte del caballo
El comunicado llegó a medios de comunicación como el portal digital Variety, y HBO tuvo que dar una respuesta inmediata al acontecimiento en donde afirmó que el caballo falleció por causas naturales, “fue de causas naturales, de acuerdo con los estudios hechos por veterinarios”.
También se habló de la manera en la que ocurrió el suceso. El caballo tenía que trasladar una carroza con dos pasajeros en la escena que estaba filmando antes de que cayera muerto al piso.
“La seguridad y el bienestar de los animales en todas nuestras producciones es una prioridad máxima, y los productores de The Gilded Age trabajan con American Humane para garantizar el pleno cumplimiento de todas las precauciones de seguridad”, agregó HBO.
Transportaron al caballo a una instalación para una necropsia completa y dijo que la Asociación Humanitaria Estadounidense entrevistó a todo el personal involucrado. Los expertos mencionaron que el caballo tomó un descanso de una hora y no presentaba signos de exhausto o insolación.
PETA hizo referencia a otra muerte que ocurrió en 2012, pues la productora tuvo que cancelar el drama Luck después de una temporada porque tres caballos murieron durante la producción.
“Esos animales estaban artríticos, enfermos, drogados y presionados más allá de sus capacidades. Muchos no estaban acostumbrados a los sets de filmación y no recibieron entrenamiento, eran caballos de carrera retirados. Esperábamos que HBO hubiera aprendido algo de esa experiencia, al menos que los caballos no son utilería. Son animales sensibles que se asustan fácilmente y deben acostumbrarse gradualmente a las condiciones cambiantes de un set”, decía el comunicado de Penley.
PETA sigue en la posición de que los caballos no deberían participar en ningún tipo de rodaje, o al menos que un especialista se encuentre cerca. @mundiario