Adiós a los gigantes: las muertes que golpearon al deporte en 2025

Imagen referencial de luto. / Mundiario
Leyendas que se fueron, memorias que permanecen.

El deporte siempre presume de victorias, pero también aprende a convivir con la pérdida. 2025 fue un año especialmente duro, un calendario tachado por nombres que marcaron época y que hoy ya son historia. Desde los banquillos hasta los cuadriláteros, desde el césped hasta la montaña, el adiós fue constante y profundo. El aplauso final llegó demasiado pronto para demasiados.

El fútbol fue el más golpeado. Se fueron entrenadores como Leo Beenhakker, Xabier Azkargorta o Miguel Ángel Russo, futbolistas como Hugo Gatti, Enrique Collar o Javier Dorado, y voces eternas como José Ángel de la Casa. Cada uno dejó una huella distinta, pero todos compartieron una misma despedida: la ovación de la memoria.

El baloncesto también vistió de negro. Figuras como Rafa Rullán, Drazen Dalipagic o Lenny Wilkens recordaron que el parqué también guarda fantasmas. El boxeo perdió dos iconos irrepetibles: George Foreman y Ricky Hatton, símbolos de una era donde el golpe también tenía épica.

Hubo ausencias que trascendieron el resultado. El ajedrez lloró a Boris Spassky, el ciclismo a Bernardo Ruiz, el balonmano a García Cuesta, y la lucha libre perdió a un icono mediático como Hulk Hogan. Cada disciplina perdió algo más que un nombre: perdió identidad.

La tragedia también golpeó sin aviso. Un accidente de tráfico acabó con la vida de Diego Jota y su hermano André. En la montaña, Natalia Nagovitsyna y Klara Kolouchova dejaron su vida donde siempre buscaron altura. 2025 se va con demasiados silencios, pero el deporte, como siempre, promete no olvidar.@mundiario