Aston Martin arranca con dudas: el AMR26 se para y enciende la alarma Honda
De la expectación a la inquietud en cuestión de horas. Aston Martin llegó a Bahréin con el aura de proyecto nuevo y el sello de Newey como promesa de futuro, pero el primer día dejó más dudas que certezas. Lance Stroll apenas completó 36 vueltas y la palabra más temida en un test apareció demasiado pronto: avería.
El problema apunta a la unidad de potencia Honda, y eso pesa el doble en febrero. Sin kilómetros no hay desarrollo, y ver a Stroll regresar al hospitality cuando aún quedaba pista por recorrer fue una imagen que en Fórmula 1 siempre suena a alarma, aunque nadie lo diga en voz alta.
Mientras tanto, el resto del paddock mostró músculo. Colapinto y Hulkenberg provocaron banderas rojas, pero volvieron rápido. La fiabilidad ya no parece un drama generalizado, y el contraste deja a Aston Martin en peor lugar: cuando todos ruedan, tu silencio se nota más.
En lo deportivo, Norris firmó el mejor crono y Verstappen quedó a solo 0.129. Red Bull completó 136 vueltas con un motor Ford sólido, enviando un aviso claro: el campeón trabaja como si ya estuviera en carrera. Williams también dio la sorpresa, con Sainz y Albon acumulando kilómetros y mostrando método más que glamour.
El foco ahora se mueve a Fernando Alonso. El jueves será su turno de subirse al AMR26, con la esperanza de que el coche vuelva a rodar y que el “proyecto Mamba Negra” no arranque con la palabra que nadie quiere leer en febrero: fiabilidad. @mundiario