Adrian Newey detecta fallos eléctricos graves en la unidad Honda
Aston Martin, y en especial los seguidores de Fernando Alonso en todo el mundo, han pasado del entusiasmo a la incertidumbre en apenas nueve días de pruebas. El innovador concepto aerodinámico del AMR26, diseñado por Adrian Newey, despertó admiración en Barcelona. Sin embargo, en Bahréin la realidad fue más dura: sin una unidad de potencia verdaderamente competitiva, cualquier genialidad en el diseño queda inevitablemente neutralizada.
El foco apunta directamente a Honda. Desde la fábrica japonesa reconocen que no cumplieron el objetivo básico de acumular kilómetros y validar datos de fiabilidad. El problema más grave apareció en el sistema eléctrico, con fallos en las baterías que dejaron tirado a Fernando Alonso en pista. Un síntoma que va más allá de un simple ajuste.
La BBC, a través de Andrew Benson, desvela que Newey fue especialmente claro en la Comisión de la F1. La unidad Honda no logra recuperar energía ni siquiera en el umbral inferior de 250kW, quedando lejos del límite de 350kW que marca el reglamento. En un campeonato donde la parte híbrida es decisiva, esa carencia es estructural.
Honda asegura que ha identificado el origen del problema y que trabaja de forma coordinada entre Sakura, Milton Keynes y Silverstone. Pero el margen es estrecho. El reglamento actual gira en torno al motor, algo que el propio Newey advirtió hace un año. Sin potencia ni eficiencia eléctrica, no hay milagro aerodinámico que compense.
El escenario es delicado para Aston Martin y para Alonso, cuyo tiempo competitivo no es infinito. Ferrari parece un paso por delante y Red Bull mantiene su fortaleza. Si Honda no reacciona con rapidez, el ambicioso proyecto verde puede quedarse atrapado antes incluso de arrancar la temporada. @mundiario