Municipales en Pontevedra: esta es la encuesta de la disputa

La corporación municipal de Pontevedra elegida en 2019. / Concello de Pontevedra
El exalcalde de Fene roza el 15% de popularidad en Pontevedra, bastante por debajo del 50% de Tino Fernández, que encabezó las dos últimas listas socialistas.

A falta de un año para las próximas elecciones municipales, el escenario político comienza a caldearse en Pontevedra. El único alcalde urbano del BNG, Miguel Anxo Fernández Lores, ha anunciado en las últimas semanas que volverá a presentarse tras 23 años en el cargo. Del mismo modo, el PP ha decidido apostar por la continuidad de Rafa Domínguez, quien logró llevar a su partido de los siete concejales que tenía en 2015 hasta los nueve de 2019. En cambio, los socialistas están inmersos en una nueva batalla interna, esta vez por la elección del cabeza de cartel para 2023.

Con la vista puesta en unas primarias que, previsiblemente, se celebrarán después del verano, de momento son dos los candidatos que han dado el paso: Tino Fernández, actual teniente alcalde, e Iván Puentes, concejal socialista en la ciudad del Lérez como ya lo fue antes –y alcalde– en Fene (A Coruña).

En su debe, Tino Fernández tiene el haber sido candidato en dos ocasiones en las que obtuvo malos resultados, pero en su haber puede esgrimir una mejora de los resultados de tres puntos, con la subida de un concejal tras dos mandatos estancados en tres (2011 y 2015). 
Además, los resultados de una encuesta elaborada por un equipo de investigaciones políticas de la USC parecen poner más el viento a favor del teniente alcalde de Pontevedra: con un índice de conocimiento del 48,8% supera en más de 30 puntos a su rival interno, que se queda en el 17%. Con este dato, Iván Puentes se sitúa también ligeramente por detrás de la única concejala socialista, Yoya Blanco, que lo rebasa en tres décimas. 

De igual modo, ese trabajo demoscópico recoge que la gestión en materia de deportes, una de las áreas competenciales de Tino Fernández, es el segundo asunto más valorado por la ciudadanía (6,85), solo superado por el servicio de abastecimiento de agua -en manos del BNG-. Hay que bajar hasta el séptimo puesto para encontrar la valoración de los parques y jardines, de los que se encarga el de Fene como concejal de Medio Ambiente.
Finalmente, el estudio señala que son más los votantes de izquierdas que prefieren mantener la coalición rubricada por Lores y Tino Fernández en 2019 que dejar al BNG gobernar en solitario, hasta el punto de que así lo quieren un 43,8% de aquellos que votaron nacionalismo en las municipales de 2019 en Pontevedra (un 35,6% prefieren un gobierno monocolor del Bloque) y un 59,8% de los que optaron por la papeleta socialista hace poco más de tres años.

Los datos que refleja la encuesta parecen haber decantado la postura de la dirección provincial del PSOE a favor de Tino Fernández, entendiéndolo como la opción más segura para obtener los votos necesarios para la Diputación. De hecho, así lo trasladó David Regades a varios socialistas pontevedreses. Pero el secretario general del partido en Galicia, Valentín González Formoso, parece optar por el candidato deseado por José Manuel Lage Tuñas, Iván Puentes. De hecho, el también alcalde de As Pontes llegó a tachar de “comparsa” del alcalde al ala socialista del gobierno local de Pontevedra, en la que realmente están tanto Fernández como Puentes, para reclamar “un cambio” de estrategia. “Que lo tenga bien claro el secretario xeral y también los militantes y los votantes socialistas: Tino Fernández no favorecerá ningún gobierno del PP”, replicó en rueda de prensa al día siguiente el teniente alcalde pontevedrés.

De este modo, Tino Fernández relacionó la posible predilección de Formoso por otro candidato a una estrategia de aproximación al PP. “Lo que más me preocupa (…) es que prefiere que nos separemos de nuestros socios de gobierno (…) para establecer vínculos o relaciones con el PP”, lamentó, “decepcionado” con un Formoso al que apoyó en las primarias gallegas al igual que el propio exregidor de Fene, aunque en la agrupación pontevedresa fueron mayoría los seguidores de Gonzalo Caballero.

Detrás de esas afirmaciones está la trayectoria política de Iván Puentes: con solo 19 años formó parte de la lista del PSOE en su localidad natal, donde llegó a ser alcalde en 2007 gracias a un pacto con el BNG. Dos años después, las malas relaciones con su socio de gobierno hicieron saltar el acuerdo por los aires, por lo que se quedó gobernando en minoría y en una situación de tensión municipal. El resultado de aquella operación fue la pérdida de dos concejales socialistas en las siguientes municipales y que el PP obtuviese la condición de primera fuerza. Los conservadores, con seis ediles frente a cinco del PSdeG y otros tantos del BNG, se hicieron entonces con el bastón de mando ante la imposibilidad de ambas fuerzas de izquierda de alcanzar un consenso. Después, en 2015, los socialistas de Fene se desplomaron hasta los tres concejales y las tensiones locales entre BNG y PSdeG nunca desaparecieron en el concello coruñés.

Esta semana, Iván Puentes ha decidido presentar su candidatura en un acto en la pontevedresa plaza del Teucro, donde curiosamente mitineó Pedro Sánchez en su carrera por la secretaría general acompañado de Tino Fernández, mientras el de Fene no apoyaba al hoy presidente del Gobierno. La secretaria general local, Maica Larriba, que pasó de tener a Tino Fernández como secretario de organización a contar con Iván Puentes en ese puesto, tiene meses complejos en su agrupación, en la que debe engrasar la candidatura socialista. La mayoría de cargos locales apoyarán a Iván Puentes como opción ganadora mientras Tino Fernández defenderá su estrategia municipal como la mejor garantía para que los socialistas puedan avanzar. @mundiario