En Galicia, cada día son más los edificios y viviendas que se pasan a la energía verde

Nuevos avances tecnológicos abren la posibilidad de obtener energía limpia y renovable.
Nuevos avances tecnológicos abren la posibilidad de obtener energía limpia y renovable.
Tanto la Xunta como el Estado dan pasos extraños en el proceso de transición energética. / Análisis de la gran transición.
En Galicia, cada día son más los edificios y viviendas que se pasan a la energía verde

Ya está aquí. Ha empezado. Los científicos nos avisan; nuestro planeta, nos avisa. El cambio climático es una realidad. La huella del ser humano sobre nuestro hábitat es indiscutible y hay que afrontar la realidad por muy dura que esta parezca.

Se trata, para nosotros, de pura supervivencia, es nuestro instinto.

Llevamos desde la revolución industrial, contaminando sin control nuestra casa, consumiendo combustibles fósiles para calentar nuestros hogares, producir bienes y mover nuestras vidas de un lado a otro. Pero estos, se acaban.

Los distintos gobiernos nos indican la necesidad de acometer cuanto antes la Gran Transición. La transición energética.

La ciencia lleva años trabajando en las alternativas a los fósiles y a las fuentes de energía nuclear. La energía solar y la eólica abanderan el cambio a la energía verde, y los avances cada vez permiten un mayor y mejor aprovechamiento energético.

En Galicia, cada día son más los edificios y viviendas que se pasan a la energía verde. Alguna también apuesta por ser pasiva. La instalación de máquinas de aerotermia, geotermia, biomasa y la instalación de paneles fotovoltaicos con baterías de última generación se han disparado en los últimos años. Cada vez más gente apuesta por tener la posibilidad de desconectar sus vidas de los grandes productores eléctricos, ahorrar dinero y al mismo tiempo colaborar en reducir la contaminación de nuestro entorno. Todo parece, que poco a poco, va a ir bien.

Frente a esta situación, tenemos a nuestros gobiernos. Tanto la Xunta como el Estado, dan pasos extraños en el proceso de transición energética. Mientras Alemania, sigue abriendo centrales térmicas de última generación, aquí se cierra y abre la Central de As Pontes, según convenga al precio del mercado mayorista; cueste lo que cueste y dejando a muchos proveedores y empresas de transporte en la ruina si hace falta. Se deja escapar a las industrias de montaje y construcción de eólicos como a Siemens Gamesa en As Somozas o ahora a Vestas en Viveiro. Durante años, se retrasó el despliegue de la energía fotovoltaica con los impuestos al sol, por suerte ahora derogado. 

Pero no solo los gobiernos dan pasos extraños. La sociedad debe buscar un camino para una verdadera transición, justa y en equilibrio con el medio ambiente.

Los mayores de mi pueblo, recuerdan en el año 1977 a miles de personas, protestando por la posibilidad de construcción de una central nuclear en Xove (Lugo). Finalmente no se construyó. Fue de las primeras protestas que se recuerda en Galicia después del franquismo. Luego llegaron la oposición a la instalación de embalses, presas, y ahora la oposición a la instalación de parques eólicos en nuestros montes y en nuestras costas (con las primeras propuestas de parques eólicos marinos, situados justo en zonas de gran interés pesquero)

Necesitamos que la gran transición energética no se convierta en una ruptura, nuevamente entre gobierno y pueblo. De nada sirve que Galicia se oponga a todo, si ni el gobierno, ni el pueblo, nos alumbran el camino de la gran transición. @mundiario

En Galicia, cada día son más los edificios y viviendas que se pasan a la energía verde
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