Denuncias internas sacuden al PSOE en A Coruña y abren un nuevo frente en plena crisis del PSdeG
La crisis que atraviesa el socialismo gallego por las denuncias de acoso sexual que afectaron al ya dimitido presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé, se ha trasladado ahora al Ayuntamiento de A Coruña. Dos exconcejalas del gobierno municipal socialista han presentado sendas denuncias internas por presunto acoso laboral contra la alcaldesa, Inés Rey, y contra el actual concejal de Hacienda y portavoz municipal, José Manuel Lage Tuñas, a través del canal interno del PSOE, con sede en Ferraz.
Las denunciantes son Eva Martínez Acón, exconcejala de Emprego e Promoción Económica, y Esther Fontán, que fue responsable de Medio Ambiente. Ambas formaron parte del ejecutivo local durante el mandato 2019-2023 y abandonaron el gobierno tras fuertes tensiones internas que, aunque conocidas, no habían trascendido entonces con el detalle que ahora recogen sus escritos. Según confirman fuentes conocedoras de las denuncias, los textos describen un patrón reiterado de “gritos, insultos, malos modos, trato vejatorio, menoscabo de la dignidad y mobbing” atribuido tanto a la alcaldesa como a su principal colaborador.
Una de las exediles asegura que ya en 2022 trasladó su situación a la dirección federal del partido mediante una carta dirigida al entonces secretario de Organización, Santos Cerdán. En ese escrito relata un clima de ansiedad y angustia continuada, y describe un temor persistente ante las llamadas de la alcaldesa. La denunciante detalla también reuniones en las que afirma haber sido sometida durante horas a presiones e insultos delante de otros concejales, antes de ser apartada de sus funciones en el gobierno municipal.
Según su versión, los hechos fueron puestos en conocimiento de distintos órganos del partido –comités de ética y direcciones políticas, tanto gallegas como estatales– sin que se produjera actuación alguna. La exconcejala explica que valoró acudir a los tribunales, pero lo descartó por el impacto que podría tener en su carrera profesional y por el deterioro emocional que ya estaba sufriendo. La actual coyuntura interna del PSOE, marcada por la sucesión de denuncias, es lo que la habría llevado ahora a formalizar de nuevo su queja ante el PSOE.
La segunda denunciante describe una experiencia similar, con episodios de humillaciones, acusaciones de deslealtad y un control exhaustivo de su trabajo diario. En su caso, uno de los momentos más graves habría sido una crisis de ansiedad que la llevó a Urgencias, tras un conflicto interno que alcanzó repercusión mediática y que el Ayuntamiento trató de minimizar públicamente.
Reacción de la Alcaldesa
La alcaldesa de A Coruña respondió a estas acusaciones mediante un comunicado en el que niega de forma tajante los hechos y cuestiona la legitimidad de las denuncias. Inés Rey lamenta que “un canal interno que surgió para defender a víctimas reales” sea utilizado, en su opinión, con fines ajenos a esa finalidad, y sostiene que ese “uso espurio” acaba dañando una herramienta pensada para combatir comportamientos machistas y situaciones de acoso reales.
La regidora subraya además que el canal de denuncias del PSOE es anónimo y recalca que, en este caso, las denunciantes se identifican con nombre y apellidos. A su juicio, el contexto no es irrelevante: ambas ocuparon cargos en su gobierno y no repitieron en las listas electorales, por lo que interpreta la iniciativa como un ajuste de cuentas político. “No se puede confundir la discrepancia política con el acoso”, afirma, y defiende que existen cauces orgánicos para dirimir desacuerdos dentro de un partido o un gobierno.
Inés Rey invita explícitamente a las denunciantes a acudir a los juzgados si consideran que existen hechos delictivos. Sostiene que, si no lo han hecho, es porque “saben perfectamente que no hay nada que denunciar” y recuerda que la denuncia falsa es un delito. Al mismo tiempo, reivindica su compromiso con la defensa de las víctimas de violencia machista y acoso sexual, y asegura que ninguna acusación la hará retroceder en esa posición.
Este episodio es el segundo que llega desde Galicia a los canales internos del PSOE en apenas unos días, tras la denuncia presentada contra el alcalde de Barbadás, que optó por darse de baja del partido sin abandonar la alcaldía. Ambos casos emergen en un momento de máxima tensión en el PSdeG, con una dirección cuestionada por su gestión de las denuncias contra el lucense José Tomé y con un debate abierto sobre la credibilidad de los protocolos internos y la respuesta política ante este tipo de situaciones. @mundiario