Telefónica se adjudica la Champions hasta 2031 por 1.464 millones

Copa de la Champions League. / Prime Video.
El nuevo contrato abarca cuatro temporadas consecutivas, rompiendo con la dinámica anterior de adjudicaciones por trienios.

Telefónica ha dado un paso decisivo para consolidar su supremacía en el fútbol español. La compañía presidida por Marc Murtra se ha adjudicado en exclusiva los derechos de emisión de todas las competiciones de clubes de la UEFA hasta 2031, pagando 1.464 millones de euros. Este movimiento estratégico no solo garantiza a Movistar Plus+ mantener la joya de la corona de su oferta deportiva, la Champions League, sino que también refuerza su posición frente a rivales como MasOrange y las plataformas de bajo coste, asegurando una fidelización de clientes premium que pocos contenidos pueden ofrecer.

El acuerdo, que abarca desde la temporada 2027/28 hasta la 2030/31, rompe con la dinámica anterior de contratos trienales y supone un aumento del 14% respecto al ciclo vigente. La UEFA, por su parte, introduce un nuevo formato de la Champions, con cuatro equipos adicionales y cambios en la estructura de los encuentros, buscando maximizar los ingresos televisivos y neutralizar movimientos disruptivos como la fallida Superliga.

Más allá de la televisión y la audiencia, el fichaje de estos derechos es un asunto de rentabilidad. El fútbol europeo se ha convertido en la herramienta más eficaz para atraer al usuario con mayor poder adquisitivo en España. Movistar logra un ARPU superior a los 90 euros mensuales gracias a la combinación de conectividad y contenidos exclusivos, frente a los 52 euros de MasOrange y los 8 euros de Digi, evidenciando que el consumidor de fútbol está menos pendiente del precio y más del acceso a experiencias únicas.

Una estrategia para retener clientes premium

El fútbol es el pegamento que mantiene a los clientes dentro del ecosistema de Telefónica. Frente a un mercado cada vez más fragmentado y con la competencia de plataformas digitales de bajo coste, la Champions se convierte en un imán que asegura no solo la audiencia sino también los ingresos. El coste anual de 366 millones de euros se entiende así como una inversión rentable: cada partido, cada análisis y cada minuto de retransmisión refuerza la fidelidad del abonado.

Control total sobre producción y emisión

A diferencia de otros operadores que revenden derechos de forma estandarizada, Movistar Plus+ conservará el control editorial absoluto. La plataforma mantendrá su identidad visual, narradores y programas de análisis propios, elementos que diferencian su oferta frente a retransmisiones neutras y genéricas. Además, Telefónica adaptará su emisión a los nuevos hábitos de consumo: los usuarios podrán seguir los partidos desde cualquier dispositivo, dentro y fuera del hogar, integrando la Champions en la vida diaria de los aficionados.

Los derechos de la UEFA no solo son un contenido estrella, sino un motor de ingresos que multiplica la rentabilidad por usuario. Movistar Plus+ se asegura así un flujo constante de ingresos de alto valor, mientras consolida su imagen como plataforma premium y referente audiovisual. Esta estrategia confirma que en la guerra por los derechos deportivos, la compañía no solo busca audiencia, sino un posicionamiento estratégico que trasciende el balón y toca directamente a la lealtad del consumidor.

El acuerdo también refleja la presión sobre los rivales. MasOrange, que depende de la reventa de derechos, y las plataformas low cost enfrentan ahora un panorama complicado: el fútbol europeo más codiciado está bajo llave en Movistar Plus+. Para los aficionados, esto significa centralización, pero también calidad, innovación y una experiencia personalizada que solo un operador con control total sobre producción puede ofrecer. @mundiario