Los salarios pierden peso en la riqueza mundial: la tecnología agrava la brecha

Trabajadora en un almacén. / Mundiario.
Un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) revela que el peso de los ingresos del capital ha aumentado en detrimento de los salarios a nivel global, una tendencia acelerada por la automatización y la tecnología.

La brecha entre quienes obtienen ingresos por su trabajo y quienes se benefician del capital ha aumentado considerablemente en los últimos años, según un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). El estudio señala que los avances tecnológicos, particularmente la automatización, han favorecido la concentración de riqueza en manos de los propietarios de activos, mientras que el peso de los salarios en los ingresos nacionales ha disminuido.

Entre 2019 y 2022, la proporción de los ingresos laborales en el total de riqueza mundial se redujo en 0,6 puntos porcentuales, situándose en el 52,3%. Este fenómeno, que afecta tanto a economías avanzadas como emergentes, es aún más pronunciado en regiones como Europa y América, donde la participación laboral ha caído más de un punto en el mismo periodo. En España, la situación es más preocupante: desde 2019, los salarios han perdido 1,58 puntos porcentuales, pasando de representar el 59,5% de la riqueza nacional al 57,9%.

La OIT estima que esta disminución ha generado una pérdida de 2,4 billones de dólares en ingresos laborales a nivel global desde 2004. Según Roger Gomis, uno de los autores del informe, el estancamiento de los últimos años podría estar relacionado con los aumentos salariales derivados de la crisis de precios y la recuperación del empleo.

El papel de la tecnología

El estudio también advierte sobre el papel crucial que juega la tecnología en esta tendencia. La automatización ha reemplazado tareas humanas, reduciendo las horas trabajadas y la participación de los salarios en los ingresos totales. Además, el informe alerta de que la inteligencia artificial podría agravar aún más esta situación si no se adoptan políticas que promuevan una distribución equitativa de los beneficios económicos.

"Las decisiones políticas serán fundamentales para evitar que la IA exacerbe las desigualdades", concluyen los autores del informe.

Celeste Drake, directora general adjunta de la OIT, ha instado a los gobiernos a implementar medidas para contrarrestar este desequilibrio, destacando la importancia de la negociación colectiva y una administración laboral eficaz para lograr un crecimiento inclusivo. @mundiario