El Tribunal de Justicia de la UE obliga a Uber a operar con licencias VTC

Uber. / uber.com

El TJUE se ha cargado el modelo original de la aplicación y con eso deberá desprenderse de sus conductores particulares.

La aplicación Uber ha recibido un duro golpe del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que este miércoles ha resuelto que aquélla es una empresa de transporte y no una plataforma digital que sirve para conectar a viajeros con conductores, como pretendían los directivos de la misma. Así las cosas, Uber deberá ahora operar con licencias como la vehículos de alquiler con conductor (VTC) con la que puede trabajar en España. Eso también significa que los conductores de Uber ya no podrán ser conductores particulares.

Con esto, el TJUE se carga el modelo con el que la aplicación fue concebida. Este modelo, llamado UberPop, estaba planeado para que los conductores particulares pudieran brindar servicio de transporte urbano con sus propios autos mediante la plataforma, que se limitaba a cumplir un papel de intermediario entre viajero y conductor. También se trata de un fallo trascendental para empresas semejantes en otros campos, como Deliveroo o Airbnb, servicio de entrega de comida a domicilio y alojamiento en residencias, respectivamente. En Bruselas no cierran la puerta a la opción pero avisan que deberán estudiar ambos casos detenidamente.

A todo esto, lo que determinó el TJUE no altera las operaciones de la empresa en varios países, como en España, por ejemplo, en donde ya cuenta con licencia VTC. Sí es relevante, incluso un triunfo, para los taxistas, quienes siempre han promovido la tesis de que Uber es precisamente una empresa y solicitaron desde 2014 que se prohibiera la modalidad UberPop.

Reto a las leyes

Lo cierto es que a Uber nunca le ha temblado el pulso al momento de desafiar a las autoridades locales de los países en que entra en operaciones. Su ejercicio se desarrolla muchas veces en la delgada línea que traspasa lo legal de lo moral, y en otras ocasiones se desarrolla directamente en lo ilegal.

En Europa probablemente su frente abierto más sonado lo tiene en el Reino Unido, específicamente en Londres. La agencia de transporte de la ciudad, Transport for London, anunció en septiembre que no renovaría la licencia de la aplicación por considerar que ésta "demuestra una falta de responsabilidad corporativa en relación con una serie de asuntos que tienen implicaciones potenciales de seguridad pública".

Aquella resolución londinense fue el primer augurio de que las cosas se le iban a complicar a la start-up. En España también tiene un frente abierto, específicamente en Barcelona, donde la Justicia debe fallar tras una denuncia hecha por la Asociación Profesional de Élite Taxi, que le acusó desde 2014 de mentir al promoverse "como economía colaborativa, cuando en realidad es economía sumergida". El fallo del TJUE da vía libre a los juzgados de Cataluña para que emitan su sentencia particular. @mundiario