Amazon acelera su reestructuración global y anuncia 16.000 despidos

Un trabajador de Amazon. / RR. SS.
El gigante tecnológico ejecuta su segundo gran ajuste de plantilla en apenas tres meses, en un proceso de reorganización ligado al exceso de contrataciones tras la pandemia y al avance de la inteligencia artificial. ¿Afectará a España?

Amazon ha activado una nueva fase de su profunda reestructuración interna con el anuncio de la eliminación de 16.000 puestos de trabajo a nivel mundial. Se trata del segundo gran recorte de empleo en menos de un trimestre y confirma un cambio estructural en el modelo organizativo del grupo, que busca adaptarse a un nuevo escenario tecnológico, operativo y económico marcado por la automatización y la eficiencia de procesos.

La decisión se enmarca en un plan global de ajuste iniciado tras los años de expansión acelerada derivados de la pandemia, cuando la compañía incrementó de forma masiva sus plantillas para responder al auge del comercio electrónico, los servicios digitales y el consumo online. Ese crecimiento, ahora considerado sobredimensionado por la propia empresa, está siendo corregido mediante una reducción progresiva de estructuras intermedias, equipos corporativos y áreas administrativas.

Los recortes afectarán principalmente a divisiones estratégicas como Amazon Web Services (AWS), el negocio minorista, Prime Video y recursos humanos, dentro de un proceso que busca simplificar jerarquías, reducir capas de gestión y eliminar lo que la dirección considera “burocracia innecesaria”. En conjunto, Amazon emplea a cerca de 1,5 millones de personas en todo el mundo.

La compañía ya había ejecutado un primer ajuste a finales de octubre, cuando suprimió 14.000 puestos administrativos. Entonces, el consejero delegado, Andy Jassy, dejó claro que el objetivo era transformar la estructura interna de la empresa, reduciendo niveles operativos y concentrando la toma de decisiones para ganar agilidad y eficiencia.

Desde Amazon se insiste en que este nuevo proceso no tendrá impacto en España. El ajuste anterior sí afectó a parte de la plantilla corporativa en Madrid y Barcelona, aunque en menor medida de lo inicialmente previsto, y se saldó con un acuerdo de indemnizaciones para los empleados afectados. En esta ocasión, fuentes internas descartan cualquier expediente de regulación de empleo en el país.

La vicepresidenta sénior de Experiencia de Personas y Tecnología, Beth Galetti, ha explicado que la compañía continúa con el rediseño de su estructura organizativa, un proceso que no todos los equipos completaron en la primera fase. Según la directiva, los recortes responden a la necesidad de reforzar la responsabilidad interna, acelerar la capacidad de ejecución y adaptar la empresa a un entorno dominado por nuevas herramientas de inteligencia artificial y automatización de tareas.

Amazon ha anunciado que ofrecerá a gran parte de los empleados afectados en Estados Unidos un periodo de hasta 90 días para intentar recolocarse internamente, mientras que en otros países los plazos dependerán de la legislación local. Para quienes no puedan ser reubicados, la empresa prevé planes de transición que incluyen indemnizaciones, servicios de recolocación laboral y cobertura sanitaria temporal.

Pese a los recortes, la dirección insiste en que seguirá contratando en áreas consideradas estratégicas para el futuro del grupo, especialmente aquellas vinculadas a la innovación tecnológica, la inteligencia artificial, la logística avanzada y los servicios digitales.

Este proceso de ajuste coincide además con una reorientación del modelo de negocio físico de Amazon. La compañía ha anunciado recientemente el cierre de varias tiendas Amazon Fresh y Amazon Go en Estados Unidos para concentrar sus recursos en el comercio online y las entregas a domicilio, lo que también implicará nuevas recolocaciones y despidos en el sector retail.

Todo ello se produce en un contexto financiero sólido. Amazon se prepara para presentar sus resultados del último trimestre, con previsiones de ingresos récord y una facturación anual que podría acercarse a los 700.000 millones de dólares. El grupo mantiene un crecimiento sostenido en ventas y una evolución positiva en bolsa, lo que refleja que los recortes no responden a una crisis de negocio, sino a una estrategia de reorganización estructural.

La empresa avanza así hacia un nuevo modelo corporativo: menos estructura, más automatización, mayor peso de la inteligencia artificial y un enfoque centrado en eficiencia, rentabilidad y escalabilidad. Un giro que redefine el tamaño y la forma del gigante tecnológico, y que confirma que Amazon ya no está en fase de expansión masiva, sino en una etapa de consolidación y transformación profunda. @mundiario