La Supercopa de España vuelve a mostrar choque de intereses
Si el FC Barcelona no clasifica para la próxima edición del torneo, la Federación que supervisa y controla a los árbitros del torneo local español, perderá unos 5 millones de euros.
Un problemón. La Supercopa de España negociada por Luís Rubiales, ex presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y la empresa Kosmos Holding, propiedad del ex jugador Gerard Piqué, vuelve a mostrar un claro choque de intereses. Por condiciones de contrato si el FC Barcelona no entra en la edición del próximo año el ente rector del fútbol perdería unos 5 millones de euros.
La Supercopa fue vendida para jugarla en Riad, capital de Arabia Saudita, con la presencia de los dos primeros clasificados de LaLiga y los finalistas de la Copa del Rey. El fondo de inversión saudí que compró el torneo por cuatro años se garantizó por contrato la presencia del Real Madrid y el FC Barcelona.
Con la reciente eliminación del equipo azulgrana de la Copa y su posición en la tabla de posiciones del torneo doméstico español (3ero. A ocho puntos del líder) su participación en la próxima Supercopa está comprometida.
Si el equipo de Xavi Hernández no termina, al menos, segundo la Federación perdería unos 5 millones de euros por concepto de reducciones proveniente de la Supercopa Saudí.
El choque de intereses se genera porque es la misma RFEF a través de la Comisión Técnica de Árbitros (CTA) quien asigna, supervisa y asciende a los colegiados que intervienen en la Primera División e incluso en torneos internacionales organizados por FIFA y UEFA.
El CTA actual dirigido por el ex árbitro internacional Luis Medina Cantalejo está en el ojo de la tormenta. Decisiones arbitrales del VAR en la victoria del Real Madrid, en casa ante el UD Almería, elevaron las críticas a tonos impensados.
El avance en la investigación del llamado Caso Negreira, por otro lado, también deja en evidencia lo endeble de un sistema. El FC Barcelona pagó durante una década millones de euros a quien fuera el titular del CTA por informes arbitrales y asesorías que ahora no aparecen.
El arbitraje se suma así al rosario de penas que sacuden al fútbol español. No basta con la renuncia a destiempo e investigación en marcha contra Rubiales, sino también se suman las disputa de LaLiga por la SuperLiga de Europa y ahora el choque de intereses con la próxima Supercopa de España. @mundiario