El Real Madrid de los mitos y las realidades

Carlo Ancelotti, entrenador del Real Madrid / @RealMadrid

Se dijo que Kroos y Modric ya no podían jugar juntos, que hay Benzema-dependencia y que Ancelotti no cambia. Mitos y realidades confirmadas y desmentidas. 

En su mejor momento. El Real Madrid ganó iniciando la temporada la Supercopa de Eurocopa, está en la final de Copa del Rey, jugará cuartos de final de Champions y está a 12 puntos de la cima en LaLiga. En esta recta final de temporada ha desmentido algunos mitos, pero ha acentuado otras realidades.  

Luego del 0-4 ante el FC Barcelona en la ida de la semifinal de la Copa el equipo blanco tomó un sorbo de confianza clave para afrontar la recta final de la temporada. Pero que nadie se equivoque. La victoria sirve para despejar algunos mitos, pero también para confirmar algunos puntos a mejorar.

Ni antes eran el peor equipo ni ahora son el mejor. Siguen siendo el Real Madrid de siempre, un equipo corto, limitado en algunos aspectos y muy eficiente cuando se lo propone. Por momento hace de tiburón; paciencia, sigiloso y feroz cuando decide atacar, pero tiene sus lagunas en el juego.

El primer mito que hay que dejar al descubierto es que Toni Kroos (32) y Luka Modric (37) ya no pueden jugar juntos. Y no existe un madridista que no dudo antes del clásico al no ver a Aurélien Tchouaméni como volante central en la alineación titular.

Ancelotti decidió ir por sus caballos, sus hombres de mayor experiencia con la clara intención de quietarle el balón al equipo azulgrana con la mayor cantidad de posesiones largas.  El resultado fue 50% de posición en el Camp Nou con un claro dominio del juego, sobre todo en el segundo tiempo.

La respuesta es que si el Madrid toma la iniciativa Kroos-Modric pueden jugar juntos, pero si la estrategia es esperar al rival entonces hará falta algún volante tapón. 

REALIDADES CONFIRMADAS

El equipo blanco tiene una banca poco profunda, o dicho de otra manera, el cuerpo técnico actual no confía en el 50% de los jugadores que tienen  en el armario. Esa es una situación que debe resolver Ancelotti para la temporada que viene en caso de querer cumplir con su último año de contrato.

Hay siete jugadores que vencen contrato en junio de 2023 y otros tienen un pie afuera pese a tener vínculos contractuales vigentes. Solo la llegada de otro delantero, por ejemplo, acabará con la Benzema-dependencia, un mal que puso en apuros al equipo y que lo mantendrá en vilo hasta el final de temporada.  

Ancelotti es un técnico de la vieja guardia. Es un ganador por naturaliza que no le gusta cambiar, muere con su idea y en esta ocasión es el 4-3-3 con mucha dinámica y verticalidad. Esa realidad lo llevará a la tumba o le permitirá repetir con tres títulos como lo hizo el año pasado. @mundiario