Un mes sin Pedri revive los fantasmas de Hansi Flick
El Barça respira, pero no del todo. Pedri no sufrió una rotura grave en el bíceps femoral, pero su cuerpo volvió a decir basta en el peor momento posible. Un mes de baja no es una tragedia médica, pero sí un golpe deportivo para un equipo que empieza a depender demasiado de su talento y de su pausa.
La imagen del canario saliendo del campo con las manos en la cabeza en Praga fue un déjà vu inquietante. Durante horas se temió un escenario mucho más largo, pero las pruebas rebajaron el dramatismo. Aun así, la realidad es tozuda: Pedri vuelve a desaparecer del mapa cuando el calendario aprieta y los márgenes se reducen.
El parte es claro y el coste también. Seis partidos asegurados sin él entre Liga, Champions y Copa, con rivales incómodos y noches que no admiten improvisación. Flick pierde a su centrocampista más fiable, al jugador que ordena, interpreta y da sentido a todo lo que ocurre alrededor.
La cifra podría aumentar si el equipo no logra entrar en el top 8 europeo. En ese caso, Pedri se perdería al menos la ida del play off de Champions, prevista para mediados de febrero. También estaría en duda para una hipotética ida de semifinales de Copa, ampliando su ausencia hasta ocho encuentros.
Para Hansi Flick es un problema evidente, aunque con matices. El Barça pierde talento, pausa y liderazgo, pero evita un golpe mucho más duro. Si la lesión hubiera sido de mayor alcance, la baja se habría extendido hasta dos meses. Pedri vuelve a caer, sí, pero esta vez el susto no fue tragedia. @mundiario