Un Madrid moribundo buscará la redención en el Bernabéu sin Mbappé

Kylian Mbappé, jugador del Madrid. / www.realmadrid.com
El duelo ante el Levante puede marcar un punto de inflexión.

El Real Madrid atraviesa una de esas semanas que dejan cicatriz. Dos títulos perdidos en apenas siete días, eliminación copera ante el Albacete y derrota en la Supercopa frente al Barcelona. En LaLiga, además, el equipo de Arbeloa marcha a cuatro puntos del Barça de Flick. El proyecto se tambalea y el margen de error se ha evaporado.

La final perdida en Arabia fue el detonante definitivo. Xabi Alonso salió del banquillo blanco y Arbeloa heredó un escenario en llamas. Su estreno no pudo ser peor: derrota y dudas renovadas. El Bernabéu, lejos de ser refugio, se convierte ahora en un examen constante. Cada partido pesa como una final.

El choque ante el Levante aparece como una oportunidad para frenar la sangría, pero llega con una ausencia capital. Según L’Equipe, Kylian Mbappé no estará disponible por molestias persistentes en la rodilla izquierda. El dolor ha remitido, pero no lo suficiente para competir al máximo nivel. Arbeloa pierde a su faro ofensivo.

La gestión física del francés ha generado debate. Mbappé forzó para alcanzar un récord goleador histórico y para sostener a Xabi Alonso en momentos críticos. Jugó cuando no estaba al cien por cien y lo pagó después. Su presencia intermitente ha sido reflejo de un Madrid que vive al límite, improvisando más de lo que planifica.

Ahora, el club intenta bajar pulsaciones. Mbappé no se arrepiente de haber forzado, pero tampoco quiere correr riesgos innecesarios. El problema es que el Madrid no tiene tiempo. Sin su estrella, Arbeloa debe demostrar que este equipo aún tiene pulso. El Levante no decidirá la temporada, pero sí el relato inmediato. @mundiario