Atlanta destroza a unos Lakers perdidos sin Doncic: ¿crisis en puerta?

Una imagen referencial de los Lakers. / Copilot
El conjunto angelino naufragó sin sus estrellas. Fue preocupante la falta de ritmo, talento e intensidad del equipo que dirige J.J. Redick.

Los Lakers protagonizaron su peor actuación de la temporada. En la segunda noche consecutiva de competición y sin LeBron James, Luka Doncic ni Austin Reaves, el equipo angelino se desplomó ante los Atlanta Hawks por 122-102. Un partido gris, sin alma ni actitud, que J.J. Redick calificó como “indefendible”.

El encuentro fue un calvario desde el inicio. Sin ritmo ni concentración, los Lakers regalaron 20 pérdidas que se tradujeron en 36 puntos para los Hawks. A falta de intensidad defensiva se sumó la apatía ofensiva, incapaz de aprovechar la ausencia de Trae Young. Atlanta, sólida y colectiva, llegó al descanso con 21 asistencias y la sensación de tener el partido completamente bajo control (68-54).

Redick, visiblemente enfadado, apenas tardó dos minutos en entender lo que le esperaba. “Ya sabía lo que iba a pasar”, admitió en rueda de prensa antes de marcharse sin extenderse. LaRavia reconoció la falta de liderazgo: “Nos dieron un puñetazo en la cara y no respondimos”. Incluso Deandre Ayton fue tajante: “No competimos; esta derrota duele”.

Doncic, que descansó por precaución, vio cómo su equipo rompía una racha de cinco victorias seguidas. El técnico decidió sentar a los titulares mediado el tercer cuarto, tras un parcial demoledor de 28-11 que sentenció la historia. Ni la estadística de 22+5+11 del esloveno en los partidos anteriores bastó para ocultar la dependencia que sufre el conjunto angelino.

La derrota, además de dolorosa, dejó lecciones claras: sin compromiso ni actitud, los Lakers son vulnerables ante cualquier rival. Redick lo sabe y lo dejó entrever con su decisión de cortar el partido antes de tiempo. Mañana toca Charlotte, y el desafío será demostrar que este tropiezo no es síntoma de un problema más profundo. @mundiario