Al Inter le bastó la experiencia para sacarle ventaja al Milan

Edin Dzeko se abraza con Mjitarián. / @Inter

Džeko, de 37 años, y Mjitarián de 34, anotaron con gestos técnicos individuales propios de jugadores de gran trayectoria. Eso fue suficiente para derrotar al 0-2 al AC Milan.

 

Contundentes. El Inter aprovechó la experiencia del bonio Edin Džeko (37) y el armenio Henrij Mjitarián (34) para vencer 0-2 al AC Milan en el compromiso de ida de la semifinal de Champions League. Es una ventaja que duele tanto como la forma como se generó. El equipo negriazul acumuló 16 aproximaciones y seis remates al arco y solo un milagro evitó la goleada.

Džeko, un veterano de mil batallas con experiencia en Wolfsburgo (Alemania), Manchester City (Inglaterra) y AS Roma (Italia), tuvo un mano a mano en un saque de esquina ante el capitán Davide Calabria y se lo ganó de puro oficio. De finió de zurda metiendo la pierna por delante del marcador. Golazo de zorro viejo.

Era apenas el minuto 8’ y el gol de Džeko fue como un mazazo del cual el Milan nunca se recuperó. Fue el décimo cuarto gol del delantero bosnio de 1.95 de estatura en la temporada y el cuarto en Champions. El atacante llegó al club en 2021 procedente de La Roma y en dos temporadas suma 31 goles y 12 asistencias en 96 compromisos.

Los números de Džeko no son escalofriantes, de hecho nunca lo fueron. Su mejor temporada fueron 39 goles en 51 partidos con AS Roma en 2016/17 y luego 24 en 49 compromisos en la temporada siguiente. Es un atacante peligroso por su estatura y el Inter lo aprovecha ahora para dar un golpe sobre la mesa y colocar un pie en la final de la Champions.

El 0-2 lo anotó otro vetareno. Se trata del mediocampista armenio Henrij Mjitarián de gran trayectoria en equipos importantes como el Borussia Dortmund (Alemania), Manchester United, Arsenal (Inglaterra) y AS Roma (Italia). Tuvo un gesto técnico con el cual se metió entre los dos centrales y en mano a mano con el portero antes de cruzarla le pegó fuerte y al medio para batir al portero.

Otra muestra de experiencia cuando el reloj marcaba apenas el minuto 11’, un gol de esos de camerino que suelo ser un balde de agua fría para quien lo recibe. Y no fue todo. El equipo nerazzurri pudo haber goleado pero le faltó efectividad para concretar las otras cuatro oportunidades que tuvo, una de ellas al palo.

El compromiso de vuelta será el martes 16 de mayo esta vez en el estadio San Siro donde el Milan hará todo lo posible para darle la vuelta a la serie, mientras que un empate le bastará al Inter para colocar su nombre en la final de la Champions. @mundiario