Hacer ejercicio no es solo mover el cuerpo, también hay que mover la mente

Rihanna.
Rihanna.

Está de moda empujarnos del sofá para hacer trabajar el corazón con el ejercicio aeróbico y nadie niega su utilidad pero no olvidemos nunca aquello de "mens sana in corpore sano".

Hacer ejercicio no es solo mover el cuerpo, también hay que mover la mente

Está de moda empujarnos del sofá para hacer trabajar el corazón con el ejercicio aeróbico y nadie niega su utilidad pero no olvidemos nunca aquello de "mens sana in corpore sano".

Los tiempos cambian y las costumbres también, así cuando se dice que alguién se pasa todos su tiempo libre sentado en el sofá se presupone que está viendo un programa deportivo o de telebasura mientras ingiere una abundante calidad de calorías acompañadas de una cerveza o vaso de vino, y que lo aconsejable para él o ella sería hacer deporte regularmente para mejorar su circulación sanguínea y no engordar. Cierto es que el deporte quema calorías, pero que hemos introducido antes en el organismo porque un coche sin gasolina no anda, por eso lo de las calorías se arregla comiendo menos y vamos a quedarnos solo con la prevención de las enfermedades vasculares.

La confusión viene de esa suposición mencionada antes porque los tiempos cambian y el sentarse da para mucho, y citó: leer Cien Años de Soledad, escribir un libro o una carta de amor, pintar un cuadro, oír la quinta sinfonía de Beethoven o la Traviata, jugar al ajedrez, visualizar Casablanca o Hamlet, charlar con los amigos, buscar en Google mil cosas que aprender, trabajar en algo pendiente, aprender un idioma, comprar entradas para el fútbol o un concierto de los Rolling, leer el periódico o una revista especializada, y así puedo seguir el tiempo que quiera. Eso y más se puede hacer sentado gracias, o por culpa de, el teléfono smartphone, la tablet, el ordenador portátil y la televisión. Un montón de actividades que trabajan el cerebro produciendo neuronas útiles,  sinapsis, y previniendo el avance del Alzheimer o la demencia senil.

El tema es serio porque cada vez mas personas superan los 90 años y si les fallan las piernas utilizan una silla de ruedas, pero si les falla el cerebro se quedan peor que un vegetal porque al menos estos tiene sentido de supervivencia. La solución no existe porque la vida es como una enfermedad crónica que siempre termina en muerte, pero si podemos vivir lo que nos toque vivir, que sigue aumentando sin que hayamos alcanzado nuestros limites, con una buena calidad de vida tanto física como mental. Nadie quiere estar postrado con una mente preclara a lo Hawking, ni estar corriendo a los 90 con sonrisa de atrofia mental. Las dos cosas son necesarias bien combinadas y amasadas con cultura, criterio critico sobre las cosas, y disfrutando de cada  día que se nos ha regalado.

Lo complicado es tener tiempo para hacer las dos cosas, trabajar la mente y el cuerpo, amén de las imprescindibles relaciones sociales, y más aún si llegamos a casa agotados. ¿Y cómo se compagina esto? Pues muy fácil, trabajando menos, pero como lo de reducir la jornada de trabajo ya no figura en los programas políticos coordinados con Europa y el resto del mundo porque ya no queremos repartir el trabajo sino competir con los chinos a sus sueldos y horarios, entonces lo que queda es racionalizar los horarios. Eso que parece tan imposible lo ha conseguido Europa entera donde al salir del trabajo, allá por  las 4:30, 5, o 5:30, tiene tiempo para el deporte, una buena cena con familia o amigos, y realizar actividades intelectuales, ¿qué lo impide en España?

Hacer ejercicio no es solo mover el cuerpo, también hay que mover la mente
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