Fernando Soriano no hace autocrítica y ni siquiera deja una plantilla corta como le pidió Gilsanz

Fernando Soriano. / RCD
En septiembre, aseguró con contundencia que la plantilla del Deportivo era “equilibrada” y contaba con “suficientes recursos para afrontar cualquier partido”. No fue así y tuvo que fichar, pero en el camino perdió a Lucas.

Fernando Soriano, director deportivo del Deportivo de La Coruña, parece vivir en una realidad paralela. En septiembre, aseguró con contundencia que la plantilla era “equilibrada” y contaba con “suficientes recursos para afrontar cualquier partido”. La temporada ha demostrado que nada de esto era cierto. Los refuerzos de verano, lejos de aportar soluciones, se han convertido en lastres que apenas han tenido protagonismo ni con Imanol Idiakez ni con Óscar Gilsanz. Soriano, sin embargo, se mantiene impasible, sin un atisbo de autocrítica por su gestión fallida.

De las nueve incorporaciones que trajo en verano, solo el portero Helton ha conseguido asentarse como titular indiscutible. El resto han sido, en el mejor de los casos, irrelevantes y, en el peor, fiascos absolutos. Obrador y Escudero han alternado destellos con largas fases de invisibilidad, mientras que otros, como Patiño, han desaparecido del mapa. Esto habla de una preocupante falta de planificación, una improvisación que ha condenado al equipo a depender de la inercia y del talento de unos pocos heredados de la Primera RFEF.

El mercado de invierno ha sido otro episodio bastante decepcionante. Mientras el equipo perdía a su jugador de mayor jerarquía, Lucas Pérez, Soriano ha incorporado a Zakaria, Genreau, Tosic y Diego Gómez, en un intento desesperado de maquillar los errores del verano. Pero, más allá de los nombres y lo que den de sí, la realidad es que el equipo sigue sin un objetivo. Soriano ha intentado justificar sus movimientos escudándose en la situación de Yeremay, al asegurar que la incertidumbre sobre su futuro condicionó todo el mercado. Sin embargo, esto no puede servir de excusa para tapar la evidente incapacidad para reforzar al equipo de manera eficaz, especialmente en verano.

La salida de Lucas Pérez ha sido un golpe durísimo. Soriano lo reconoce, pero evita cualquier tipo de autocrítica. Prefiere desviar la atención con frases vacías y con declaraciones que intentan disfrazar la realidad. Asegura que “empatiza” con Lucas, pero en ningún momento asume responsabilidad por las tensiones que llevaron al delantero a tomar la decisión de marcharse. Habla de compromiso y lealtad, pero sus acciones han demostrado lo contrario: una gestión errática, marcada por la improvisación y la incapacidad de construir un proyecto sólido. Eso sí, dice que quiere seguir hasta que le dejen. Menudo panorama. 

Un discurso vacío

El Deportivo sigue, pues, con Fernando Soriano al frente, sumido en la incertidumbre, sin que él asuma su responsabilidad en los errores cometidos como director deportivo. Soriano se aferra a su cargo con un discurso vacío, sin asumir las consecuencias de su fracaso. Mientras tanto, la afición asiste, una vez más, al enésimo episodio de una dirección deportiva incapaz de estar a la altura de un club con la historia y la exigencia del Deportivo de La Coruña. Si fuese por los partidos jugados en el estadio Abanca Riazor, donde la afición siempre está volcada con el equipo, el Dépor estaría en posiciones de descenso.

Al cierre del mercado de invierno de la temporada 2024-2025, estos son los dorsales definitivos de la plantilla del Dépor: 1 Germán, 2 Genreau, 3 Zakaria Eddahchouri, 4 Pablo Martínez, 5 Dani Barcia, 6 Petxarroman, 7 Diego Gómez, 8 Diego Villares, 9 Barbero, 10 Yeremay, 11 Tošić, 12 Mfulu, 14 Herrera, 15 Pablo Vázquez, 16 Gauto, 17 Mella, 18 Escudero, 19 Jaime, 20 José Ángel, 21 Mario Soriano, 22 Hugo Rama, 23 Ximo Navarro, 24 Bouldini, 25 Helton, 28 Patiño y 33 Obrador. Un sinfín de jugadores, en contra del criterio del entrenador, que prefería trabajar con una plantilla más corta. Ni eso ha sido capaz de ajustar Fernando Soriano en este mercado en el que los refuerzos llegaron a última hora. @mundiario