Endrick podría convertirse en el nuevo Samuel Eto´o

Endrick, delantero del Real Madrid. / @realmadriden
El joven brasileño no tuvo lugar con Carlo Ancelotti ni con Xabi Alonso. Todo apunta a que su futuro inmediato pasa por una cesión.

Endrick atraviesa el momento más delicado desde su llegada al Real Madrid. Con 18 años y alta médica desde hace un mes, el delantero brasileño sigue sin entrar en los planes del cuerpo técnico. Acumula ocho convocatorias sin participación, una situación que empieza a afectar a su confianza y a su integración en la dinámica del equipo.

El Clásico en el Santiago Bernabéu acentuó su malestar. Mientras sus compañeros vivían con intensidad el triunfo frente al Barcelona, Endrick permaneció en silencio en el banquillo, sin protagonismo y con una sensación creciente de desconexión. Al finalizar el partido, únicamente pudo pisar el césped realizando los ejercicios reservados para quienes no disputaron minutos.

El contraste con la temporada pasada es notable. Entonces, logró siete goles en 840 minutos y fue el máximo goleador del equipo en la Copa del Rey con cinco tantos, generando una gran ilusión en la afición. Hoy, esa progresión parece estancada, sin oportunidades para demostrar su crecimiento y adaptarse al ritmo competitivo del club.

En Valdebebas se valora positivamente su actitud. Trabaja con intensidad, mantiene buena relación con sus compañeros y muestra predisposición a aprender. Sin embargo, la competencia en la delantera y las decisiones técnicas han limitado por completo su participación en el primer tramo de la campaña, lo que empieza a generar preocupación en su entorno.

¿Un nuevo caso Eto´o?

El foco se sitúa ahora en el mercado de invierno. Aunque la intención inicial era que la temporada fuese de consolidación en el Madrid, se abre la puerta a una salida temporal si su situación no cambia. La prioridad es que el jugador mantenga su crecimiento y no pierda la confianza, clave en un talento llamado a ser importante en el futuro del club.

Por talento y edad, su caso recuerda a la experiencia de Samuel Eto’o. En los primeros años de los 2000, el camerunés no encontraba espacio para mostrar su potencial en el club de La Castellana. A partir de entonces, encadenó cesiones hasta que encontró en Mallorca primero y en el Barça después, su lugar en el fútbol español.

Ahora, el joven brasileño podría seguir un camino similar. Si el Madrid acierta con su destino, la cesión no será un paso atrás, sino el trampolín que lo lance hacia la élite. @mundiario