Con Corberán, el Valencia encadena diez partidos sin perder y apunta a Europa

Los jugadores del Valencia en plena celebración de un gol de Hugo Duro. / @valenciacf
Tras vencer 3-0 al Getafe, el conjunto de Mestalla se acerca a la clasificación para competiciones continentales.

Lo que ha conseguido Carlos Corberán en este Valencia roza lo improbable. Cuando aterrizó en Mestalla, el equipo se asomaba al abismo, herido por la inercia de años grises. Hoy, tras una racha de diez partidos sin perder, la permanencia es una realidad y el sueño europeo comienza a tomar forma, como dejó claro el 3-0 ante el Getafe.

Ante un rival venido a menos, el Valencia no solo ganó, sino que convenció. Mordió desde el primer minuto, con una presión alta y un juego vertical que asfixió a un Getafe mermado. El cambio de mentalidad es evidente: de la apatía al hambre. Corberán ha dotado de identidad a un grupo que parecía condenado al anonimato.

El símbolo del renacer es Hugo Duro. Ante su exequipo, provocó dos penaltis y fue el quebradero de cabeza constante para la zaga azulona. El madrileño encarna ese nuevo espíritu: compromiso, energía y eficacia. A su lado, Pepelu y Diego López ponen la guinda a una versión de Mestalla que vuelve a ilusionar a su afición.

El efecto Corberán no es solo táctico. Se nota en el ambiente, en los cánticos, en una grada que por fin vuelve a creer. Su figura, ahora ya aclamada, ha sabido conectar con el vestuario y la grada en tiempo récord. El Valencia ha encontrado en él al líder que necesitaba, y lo ha hecho sin fichajes sonados ni discursos vacíos.

Quedan tres jornadas y Europa está a tiro. La Conference, incluso la Europa League, son opciones reales. Más allá de la clasificación, el mayor éxito de Corberán es haber devuelto el alma a un club dormido. Y con alma, fútbol y Mestalla de su parte, ¿por qué no soñar? @mundiario