El Barça desata la tormenta perfecta en Clásico
El Real Madrid soñó con plantar cara al Barça, pero la realidad le despertó en menos de dos minutos. Como una tormenta anunciada, el equipo blaugrana se desató sobre un Di Stéfano empapado, dejando al conjunto de Toril sin respuesta. Pajor, con un hat-trick, y Paralluelo, con un doblete, pusieron la firma a una victoria que, más que un Clásico, pareció una pesadilla repetida.
La propuesta del Madrid, con doble lateral para frenar a Graham y un ataque liderado por Weir y Bruun, duró lo que tardó la noruega en enviar su primer centro. Paralluelo apareció en el segundo palo y marcó con facilidad. A partir de ahí, el Barça desplegó su fútbol con la autoridad de quien ha convertido estos duelos en un monólogo. Pajor, con instinto depredador, puso el 0-2 y el partido se convirtió en un trámite.
Los intentos blancos por reaccionar se encontraron con la solidez culé. Misa evitó un tanto de Aitana, pero no pudo hacer nada ante el trallazo de Pajor para el 0-3. El Barça, sin piedad, siguió castigando, y antes del descanso, Paralluelo firmó su doblete con un nuevo pase de Graham. Mientras la afición madridista pedía cambios en el banquillo, las blaugranas celebraban su enésima exhibición en un Clásico.
Toril intentó mover ficha en la segunda mitad, pero el partido ya estaba sentenciado. Las nuevas incorporaciones dieron algo de orgullo al Madrid, pero el Barça supo manejar la ventaja. Rolfö y Schertenleib entraron para administrar fuerzas, y en el tramo final, Pajor selló su hat-trick con un gol más que cerró el set. El Madrid, hundido, solo pudo ver cómo su rival encaminaba su pase a la final sin oposición.
La diferencia entre ambos equipos sigue siendo abismal, y el marcador no hizo más que reflejarlo. El Madrid buscaba romper la maldición de los Clásicos, pero terminó viviendo otra noche de frustración. Con el Barça convertido en una tormenta imparable, la Copa parece ya tener un dueño. @mundiario