Atlético, Sevilla FC y RCD Espanyol levantan su voz por el Barçagate
Los clubes que, en teoría, serían los más perjudicados de supuestos favores arbitrales pagados por el FC Barcelona no esperaron a LaLiga y levantaron su voz en protesta.
No hay explicación. El Atlético de Madrid, Sevilla FC y el Espanyol levantaron su voz en protesta y a través de comunicados oficiales mostraron su indignación y pidieron la mayor celeridad posible en la investigación del llamado “Barçagate”. El equipo azulgrana pagó desde 2003 hasta 2018 sumas que superan los 4 millones de euros a quien era el vicepresidente del Comité de Árbitros de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).
La Fiscalía de Barcelona investiga al equipo blaugrana por pagos que entre 2016 y 2018 realizó a la empresa Dasnil 95 propiedad de José María Enríquez Negreira, quien era vicepresidente del Comité de Árbitros de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).
Se trata del mayor escándalo en la historia de la liga profesional ibérica que deja muy dañada la imagen de la organización. LaLiga, en principio, sostuvo que iba a esperar el desarrollo y el resultado de la investigación, pero este lunes Javier Tebas exhortó al presidente del equipo blaugrana, Joan Laporta, a explicar con detalles la situación o renunciar.
También tres clubes han decidido declarar por separado, en primera instancia para mostrar su molestia, y luego para exigir transparencia y celeridad en la actuación de todos los entes del fútbol involucrados. “Nuestra postura es muy clara: es un tema muy grave y por el bien de nuestro fútbol se debe investigar y aclarar completamente”, indicó el Atlético en su nota oficial.
Antes había sido el Sevilla FC quien pedía llegar hasta el fondo de la investigación y así evitar algún tipo de sospechas, mientras que el Espanyol exigió celeridad y un castigo ejemplar ya que la situación “pone en riesgo la reputación de nuestra fútbol a nivel internacional”.
El Real Madrid, por su parte, guarda silencio, y espera que tanto LaLiga como la Federación intervengan de forma decidida. El FC Barcelona, socio del equipo merengue en la promoción de la Superliga Europea, se expone a sanciones penales, pero también a medidas deportivas.
La Fiscalía sospecha que los pagos realizados de forma sistemática a la empresa propiedad del vicepresidente del Comité de Árbitros podrían estar ligados a favores arbitrales. La empresa Dasnil 95, además, facturó sus servicios casi en exclusiva al equipo azulgrana y el club sostiene que se trataron de asesorías verbales y también informes escritos sobre los árbitros que actuaban en cada jornada, tanto en primera como en segunda división.
El FC Barcelona ganó entre 2015 y 2018 tres torneos domésticos consecutivos, los cuales estarían ahora comprometidos en caso de que se confirmen todas las versiones de la investigación. En 2006 la Juventus de Turín fue descendida a segunda división por un caso similar de manejo de árbitros y amaño de partidos. @mundiario