2024: el cierre de una era del deporte español

Damián Quintero, subcampeón olímpico. / @damianquintero
Rafael Nadal y Damián Quintero se retiran en la misma semana, uniéndose a otros íconos que se despidieron recientemente. Aquí les rendimos homenaje.

La despedida de Rafa Nadal ha sido, sin duda, un evento que trasciende el deporte. Su adiós no solo cierra un capítulo glorioso en la historia del tenis, sino que también ha monopolizado la atención mediática en una temporada donde otros grandes atletas españoles han colgado sus botas, raquetas o cinturones.

Desde Rudy Fernández hasta Garbiñe Muguruza, pasando por Marc Gasol y Jesús Navas, el año ha estado repleto de despedidas memorables, aunque ninguna con el eco universal del genio de Manacor.  

Pero la coincidencia más llamativa fue la de Damián Quintero, subcampeón olímpico y figura legendaria del kárate, quien dijo adiós en la misma semana que Nadal. Mientras el mundo se detenía para homenajear al tenista, el malagueño cerraba una carrera que, si bien no tuvo la proyección global del tenis, es un testimonio de excelencia.

Con más de 130 medallas internacionales, Quintero se retira como uno de los deportistas más laureados de la historia, aunque su hazaña pasó prácticamente desapercibida.  

Este contraste es un reflejo de las reglas no escritas del reconocimiento en el deporte. La popularidad y el alcance mediático de una disciplina determinan quién brilla y quién queda en la sombra. Aunque Nadal y Quintero son incomparables en términos de impacto global, ambos comparten un legado de entrega, disciplina y triunfos que merece ser recordado con igual admiración. Al final, la grandeza no debería medirse solo por la cantidad de ojos que la contemplan.  

Es también una llamada de atención para la narrativa deportiva en España. Vivimos en una sociedad que celebra los éxitos de manera desigual, donde los deportes minoritarios y sus héroes tienden a quedar relegados. Y aunque nadie discute que Rafa Nadal es un coloso cuyo impacto va más allá del deporte, figuras como Quintero nos recuerdan que hay gigantes en todas las disciplinas, incluso en aquellas que no llenan estadios o dominan portadas.  

La despedida de Damián Quintero merece más que un pie de página en la historia del deporte español. Como país, debemos aprender a celebrar a nuestros deportistas más allá de las audiencias o las cámaras. Porque en el tatami, en la cancha o en la pista, hay un hilo común que une a todos: el espíritu competitivo y la búsqueda de la excelencia. Tanto Rafa Nadal como Damián Quintero son testimonio de ello, y ambos dejan un vacío difícil de llenar. @mundiario