Baja participación del transporte ferroviario de mercancías en España: un desafío para la eficiencia energética
El catedrático de Biología y Geología, doctor en Biología y expresidente de la asociación ecologista Adega, Ramón Varela Díaz, expresa su preocupación sobre la situación actual del transporte ferroviario de mercancías en España. Según un artículo que publica en gallego en la edición GALICIA de MUNDIARIO, la Estrategia de Movilidad aprobada por el Gobierno en 2021 con la intención de aumentar efectivamente el transporte ferroviario de mercancías fue simplemente un proyecto de intenciones que no se ha materializado en mejoras concretas.
En efecto, las inversiones previstas en el Plan de Infraestructuras, Transporte y Vivienda (PITVI) 2012-2024 del Ministerio de Transporte, destinadas a mejorar la eficiencia energética del sistema ferroviario convencional y hacerlo más competitivo, tampoco han logrado acercar a España a la media europea en cuanto al transporte ferroviario de mercancías.
Según datos de 2019, en España, el transporte de mercancías por ferrocarril representa solo el 4,8% del total de toneladas-kilómetro transportadas, mientras que los medios europeos se sitúan en un 17,6%. Esto refleja una notable brecha entre España y sus vecinos europeos en términos de uso del ferrocarril para el transporte de mercancías.
El Gobierno español enfrenta un desafío significativo si pretende elevar la cuota modal del transporte ferroviario de mercancías al 10%, como se plantea en sus previsiones para el período 2021-2030, que buscan un ahorro de energía final del 36%. Estas metas parecen ambiciosas, ya que superan el ahorro previsto en la industria (25%) y los sectores residencial y terciario (18%), así como el agrícola y pesquero (3%).
En la Unión Europea, se reconoce que mejorar la eficiencia energética en toda la cadena de energía, desde la generación hasta el transporte, la distribución y el uso final de la energía, se beneficiará al medio ambiente, la calidad del aire y la salud pública. al tiempo que reducirá las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Además, se enfatiza la importancia de que los organismos públicos sirvan como ejemplo en términos de eficiencia energética.
En relación con el transporte, se destaca su gran potencial de ahorro de energía, dado que es responsable de más del 30% del consumo de energía final. Esto subraya la necesidad de promover un cambio significativo en el panorama del transporte de mercancías en España, fomentando el uso del ferrocarril como una vía fundamental para lograr una mayor eficiencia energética y contribuir a los objetivos medioambientales. @mundiario