No mires al demonio: ¿una cinta de terror carente de originalidad?

¿Qué pasa cuando un reality paranormal sale mal? Eso es lo que este filme pone en pantalla al mostrar posesiones demoníacas y traumas del pasado.
No mires al demonio. / RRSS
photo_camera No mires al demonio. / RRSS

El 2024 está iniciando con estrenos de todos los géneros tanto en streaming como en cines, y uno de ellos es No mires al demonio, la nueva apuesta de terror que llegará busca traer de vuelta el subgénero de los realitys falsos de terror.

Dicho eso, la cinta se centra en una chica con un sexto sentido, que junto a un equipo televisivo, llegan a una casa presuntamente acechada por un ente maligno. Lo que ella no sabe es que su llegada hará más violenta a la entidad, además de que está relacionado con una tragedia de su infancia.

Reseña de No mires al demonio

No es desmesurado decir que Don't Look at the Demon es una película que demuestra la intención de hacer algo diferente pero que no consigue escapar de los clichés de Hollywood. La trama inicia mostrándonos a una joven médium con un trágico pasado, por lo que en su vida adulta se dedica a ser host de un reality sobre casas embrujadas.

Hay momentos donde todo parece ser una farsa, y luego no, y es hasta ese punto donde comienza a gestarse el ambiente terrorífico; y de manera sorpresiva, sabe aprovechar su concepto para presentar propuestas interesantes en sus efectos especiales. No obstante, termina por tener mayor peso lo forzado que resulta el guión, fomentando momentos cómicos que no encajan dentro de la narrativa del filme.

Aunado a esto, las actuaciones tampoco resultan interesantes, salvo por la de Fiona Dourif, a quien hemos visto de manera reciente en la adaptación de Chucky de Disney Plus, ya que es consistente a la hora de interpretar las motivaciones de su personaje; y es notorio su esfuerzo aún con un papel relativamente pequeño.

Lo rescatable de No mires al demonio

Retomando la idea principal de este artículo, pese a los fallos de la cinta, consigue ser entretenida en la hora y 36 minutos que dura, y hasta cierto punto eso se logra cuando entiende que no va a revolucionar ni dejar marca dentro del género de terror, y comienza a no tomarse a sí misma en serio.

Por si eso fuese poco, el desenlace del metraje está perfectamente planeado para engañar al espectador y que crea que es ridículamente absurdo, para luego presentar un plot twist medianamente efectivo, que rinde tributo a cintas como Ghost Ship o El Descenso; y si eres fan de ese tipo de películas, entonces puede que este sea un filme que te sorprenda en más de un sentido.

Disponible en salas de cine a partir del 18 de enero de 2024. @mundiario