Después de 12 horas de margen desde el final de las negociaciones, Fran Drescher, la presidenta de SAG-AFTRA, el sindicato de actores, se une a los 11.500 guionistas en huelga, lo que paraliza oficialmente Hollywood. La industria del entretenimiento en Estados Unidos se encuentra en una situación crítica debido al paro de los 160.000 miembros de SAG-AFTRA, quienes han declarado una huelga tras el fracaso de las negociaciones de su convenio colectivo con los estudios de cine y televisión. Este paro es significativo, ya que es la primera gran huelga de los actores desde 1980 y marca la primera vez en 63 años que actores y guionistas se unen en una protesta conjunta.
El sindicato de actores SAG-AFTRA, que ganó fuerza después de la fusión de dos organizaciones en 2012, ha llevado a la industria del entretenimiento al abismo. La huelga deja a cientos de producciones y compañías sin su materia prima esencial: el talento actoral. Con un paro casi total, la situación laboral en California se agrava aún más, ya que los actores se suman a los guionistas que han estado protestando por mejores condiciones desde principios de mayo. Hasta ahora, solo los directores llegaron a un acuerdo con los estudios, impidiendo así que los tres gremios más importantes del sector estén en huelga al mismo tiempo.
Los negociadores anunciaron en una rueda de prensa en Los Ángeles que los intérpretes irían a la huelga a partir de la medianoche del jueves en California, después de cuatro semanas de negociación fallida y la falta de compromiso por parte de los estudios. Afirmaron que los actores merecen contratos que reflejen su importancia en la industria y que la huelga continúe hasta que se logre la justicia para los miembros del sindicato.
La gravedad de esta situación afecta a millones de personas, no solo en la industria del entretenimiento, sino también a las familias de todo el país. Fran Drescher, actriz y presidenta del sindicato de actores, expresó su decepción con los resultados de las negociaciones y la actitud de la patronal en el trato a los actores. Destacó que la industria los trata como víctimas y que está en shock por la falta de consideración hacia ellos.
El impacto económico de la huelga es incalculable. Un dato relevante es la huelga de guionistas de 2008, que surgió tres meses y tuvo un impacto económico de 2.500 millones de dólares (2.226 millones de euros al cambio actual), según estimaciones oficiales. La huelga de los guionistas ya había afectado y, en algunos casos, detenido por completo el calendario de filmaciones de series y películas. Ahora, con la participación de los actores en la huelga, las producciones en curso se quedarán sin personal en los platos. Además, los actores no podrán realizar la promoción de sus productos y se desconoce cuándo se llevarán a cabo los premios Emmy, cuyos nominados fueron anunciados el miércoles. La industria audiovisual de Estados Unidos, genera 2,4 millones de empleos y 186.000 millones de dólares (más de 170.000 millones de euros).
El conflicto laboral se ha enquistado debido al convenio colectivo de los actores, quienes demandan un aumento en los pagos por los derechos de reproducción de las producciones en las que han resultado en el pasado y exigen garantías frente a la creciente presencia de la inteligencia artificial en la industria. Estos mismos temas complicaron las negociaciones con los guionistas y han llevado a esta situación crítica.
La negociación entre los actores y los estudios, representados por la Alianza de Productores de Películas y Televisión (Amptp), se tornó tensa cuando se filtró que los ejecutivos buscaban la intervención de un mediador federal sin consultarlo con la otra parte. Esta petición enfadó a los líderes de SAG-AFTRA, Fran Drescher y Duncan Crabtree-Ireland, y dañó la confianza en las negociaciones. El sindicato afirmó que no permitirán ser manipulados y que la patronal ha tenido suficiente tiempo para proponer un acuerdo justo.
La falta de contrato de los actores ha sido un problema desde el 30 de junio. El sindicato de actores SAG-AFTRA es considerado uno de los más poderosos de Hollywood y agrupa tanto a nombres reconocidos como a miles de actores anónimos. La negociación incluye aspectos como los ingresos obtenidos de la venta de derechos de películas y series en diferentes mercados, que los actores consideran bajos en la era del streaming. Las discusiones también se centran en quién debe asumir los costos de los castings que los actores graban en sus hogares y envían a las agencias y estudios, un proceso complejo y costoso que a menudo los intérpretes pagan por su cuenta.
Los estudios con los que se han llevado a cabo las negociaciones incluyen a Netflix, Amazon, Apple, Paramount, Disney, Sony, Warner y Universal. Las conversaciones se han desarrollado en paralelo a la huelga de los guionistas y se extendieron hasta el último minuto el 12 de julio. En la madrugada del miércoles, SAG anunció que no se había llegado a un acuerdo. Los actores instaron a la patronal a tomar las acciones necesarias y brindar la protección que merecen. Además, más de 2.000 rostros conocidos del cine y la televisión firmaron una carta en la que instaban a no tomar posturas intermedias ya unirse a la huelga del sindicato de guionistas si la patronal no mostró buena fe en las negociaciones.
Esta huelga de los actores en Hollywood representa una situación crítica para la industria del entretenimiento en Estados Unidos y deja en suspenso la producción de películas y series, así como la promoción de los productos y los eventos relacionados con el sector. La resolución de este conflicto tendrá un impacto significativo en el futuro de los actores y en la forma en que se negocian los convenios colectivos en la industria del entretenimiento. @mundiario
