El cine español lamenta la partida de uno de sus pilares históricos. Jaime de Armiñán, prolífico cineasta y guionista nacido en Madrid en 1927, ha fallecido a los 97 años, según ha informado la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) este miércoles.
Armiñán dejó un legado imborrable en la industria cinematográfica, con obras memorables como Mi querida señorita (1972) y El nido (1980), ambas nominadas al premio Oscar en la categoría de Mejor Película Extranjera. Además, su talento se extendió también a la televisión, siendo el responsable de la exitosa serie de TVE Juncal.
El experimentado cineasta era conocido por su versatilidad, destacando como dramaturgo, novelista, realizador, guionista y articulista. Estuvo casado con Elena Santonja, una pionera de los programas culinarios en la televisión española.
La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España le rindió un homenaje con una publicación en la que resaltan sus grandes logros. Pero, especialmente, destacan su deseo de mantenerse activo en la profesión que siempre amó.
Recordando sus palabras tras conocer que era el Goya de Honor de la edición 2014, Armiñán dijo: "Un cineasta nunca se retira. Los que son como yo no podemos jubilarnos porque lo hacemos únicamente cuando nos vamos a la triste fosa".
Durante su extensa carrera, Armiñán colaboró con algunos de los grandes nombres del cine español, como Paco Rabal, Fernando Fernán-Gómez, Adolfo Marsillach, José Luis López Vázquez, entre otros. Su filmografía abarcó más de treinta películas, marcando la evolución de España a lo largo de décadas.
El País también destacó otras facetas del maestro madrileño, como su conocimiento del circo y su defensa de los derechos de las mujeres. Asimismo, el mencionado rotativo resaltó que la figura de Armiñán trascendió el mundo del espectáculo, ya que muchos de sus trabajos desafiaron la censura en numerosas ocasiones, dejando un legado de obras valientes que siguen generando interés hasta el día de hoy.@mundiario


