La comunidad cinematográfica lamenta la pérdida de Patricia Ferreira, directora y guionista destacada que contribuyó significativamente al cine español. A los 65 años, la cineasta falleció en su ciudad natal, Madrid, tras una valiente batalla contra un tumor cerebral. Su carrera, aunque quizás menos extensa de lo deseado, se distingue por la calidad y profundidad de su trabajo, así como por su incansable compromiso social.
Licenciada en la facultad de Ciencias de la Información en Madrid, Ferreira inició su carrera como periodista cinematográfica en TVE y Radio Nacional. Pronto, se destacó como realizadora y guionista en programas culturales, mostrando su versatilidad en la creación de contenido. Su trayectoria incluyó proyectos como Equinoccio, Un día en la vida de nuestros antepasados, Un país en la mochila y Paraísos cercanos, este último con guiones de reconocidos escritores.
En el año 2000, dio el salto al cine como directora con Sé quién eres, película que debutó en el festival de Berlín y la catapultó como candidata al Goya a la mejor dirección novel. Esta película, un thriller que incorporaba elementos políticos y sociales, marcó el inicio de una carrera cinematográfica única. Dos años después, Ferreira presentó El alquimista impaciente, una adaptación de la novela homónima de Lorenzo Silva que exploraba el género del thriller con una narrativa apasionante.
A lo largo de los años, Patricia Ferreira se destacó como una de las cineastas españolas más interesantes. En 2004, participó en la película colectiva En el mundo a cada rat" con su corto El secreto mejor guardado. Su película Para que no me olvides (2005), que abordaba la relación entre tres generaciones de una familia, participó en el festival de Berlín, consolidando su presencia en la escena cinematográfica internacional.
En 2010, Ferreira dirigió el documental Señora de, una obra que destacaba el talento femenino en España a través de testimonios de mujeres de distintas edades. Su compromiso con la igualdad en la industria del cine la llevó a expresar la necesidad de políticas más sólidas en este ámbito.
Su obra maestra llegó en 2017 con Los niños salvajes, que recibió la Biznaga de Oro en el festival de Málaga, además de premios al mejor guion y actores secundarios. La película abordaba la (mala) educación y dejaba una marca indeleble en la filmografía española.
En 2017, Patricia Ferreira se despidió del cine con la comedia Thi Mai, rumbo a Vietnam. Sin embargo, su influencia en el mundo audiovisual persistió con la creación y coescritura de la serie de TVE Las abogadas, basada en la vida real de cuatro jóvenes letradas en el Madrid de finales de los sesenta e inicios de los setenta.
Además de su impacto en el cine, Ferreira también dejó un legado educativo, impartiendo clases de dirección en la Escuela de Cine de Madrid (ECAM) y participando en numerosos talleres y facultades. Como cofundadora de CIMA y miembro de la junta directiva de la Academia de Cine, contribuyó a impulsar la igualdad de género en la industria.
Patricia Ferreira es recordada como una cineasta apasionada, comprometida y visionaria, cuyo legado perdurará en la memoria del cine español. Le sobreviven su pareja, el cineasta Fernando Lara, su hija y su nieta, quienes continúan su legado y compromiso en el ámbito audiovisual. @mundiario


