Daisy Ridley está en un proceso para regresar al universo de Star Wars para interpretar nuevamente a Rey en una película dirigida por Sharmeen Obaid-Chinoy, Sin embargo, antes de sumergirse nuevamente en este aclamado mundo cinematográfico, reflexiona sobre cómo la base de fans se dividió con la última entrega de la trilogía, El ascenso de Skywalker de 2019.
Durante una entrevista en el podcast Happy Sad Confused, Ridley expresó su pesar por la división de opiniones entre los seguidores. Haciendo referencia a la anterior entrega, Star Wars: Episodio VIII - Los últimos Jedi, compartió cómo la reacción del público fue más uniforme, mientras que El ascenso de Skywalker generó opiniones polarizadas.
Uno de los puntos de conflicto fue la escena en la que Rey besa a Kylo Ren, interpretado por Adam Driver. Ridley defendió la elección creativa, describiéndola como un "adiós" y destacando la intencionalidad de la escena. Además, abordó la controversia sobre el origen de Rey, que cambió de "nadie" en Los Últimos Jedi a ser la nieta de Palpatine en El ascenso de Skywalker.
Aunque admitió que la situación era "más allá de su competencia" y que ella simplemente dice las palabras y realiza las acciones, Ridley compartió su aprecio por la dualidad de mensajes en la trama. Por un lado, la idea de que cualquiera puede ser un héroe, independientemente de su origen, y por otro, la capacidad de corregir errores y no estar limitado por el linaje.
En medio de la controversia persistente, Daisy Ridley destaca su amor por interpretar a Rey y su agradecimiento por la oportunidad de formar parte de la icónica franquicia. @mundiario

