La casa de las flores: una serie contra la homofobia y un grito para el amor

Una serie mexicana de Netflix que llegó a romper con diversos estigmas sociales, pero aprovechando el mes pride, hoy hablaremos de su mensaje contra la homofobia, las transfobia y el mensaje de que el amor siempre gana. 
La Casa de las Flores / Foto: Oficial
photo_camera La Casa de las Flores / Foto: Oficial

La Casa de las Flores es una producción original de Netflix, desde la primera temporada dejó asombrada a la audiencia y con grandes expectativas, mostrando una familia tradicional, excepcional y viviendo en la riqueza. Durante la segunda temporada dio un bajón la trama, pero el público seguía maravillado con la historia, además de tener mil incógnitas en la cabeza.

La tercera parte de esta tragicomedia llegó en plena pandemia, pero eso no fue impedimento para triunfar, pues verdaderamente fue un grito contra la homofobia, transfobia, estigmas y un mensaje que dejó claro que el amor es amor.

Tomemos en cuenta de que en Latinoamérica el ser homosexual, transexual o parte de la comunidad LGBT+ es motivo de discriminación, mal visto por gente conservadora e incluso motivo de crímenes por odio. La producción trato de visibilizar estos problemas y darles espacio a personajes miembros de la comunidad para romper con estigmas y hacer crítica social.

Personajes de La Casa de las Flores

Comencemos con Paulina (Cecilia Suárez), una mujer que en los primeros capítulos se muestra firme, conservadora e intachable, pero al pasar del tiempo recupera a su esposo, su gran amor, quien es una mujer trans muy guapa y una abogada muy exitosa de España. La cursi y audaz pareja demuestra que para el amor no existen etiquetas, a pesar de los prejuicios sociales deciden estar juntas y formar una familia con su hijo Bruno.

El hijo menor de la familia De la Mora, Julián (Darío Yasbek) quien ya había confesado su romance con Diego -el contador de la familia- sigue deprimido por la traición de su gran amor, sin embargo, lo sigue esperando. En esta temporada experimenta como Drag queen en el Cabaret y descubre nuevos gustos.

Los shows del Cabaret continúan con nuestras Drags Queens favoritas, brindándonos grandes números musicales y de baile. Recordemos que en los últimos años han estado presentes en diversos espacios de espectáculos.

El pilar de la familia, Virginia, reaparece en una versión joven interpretada por Isabel Burr. La audiencia quedó sorprendida al darse cuenta de que en su versión joven era revolucionaria, open mind y una persona libre de los prejuicios sociales. Con el tiempo esto cambió, y se convirtió en lo que más odiaba.

Por otra parte, la tercera temporada incluye a un chico gay llamado Pato, quien invitaba a Virginia y amigos a las machas por los derechos de la comunidad. Lamentablemente en esta parte de la historia visibilizan los crímenes de odio, y en una escena brutal matan a golpes al chico.

Por si fuera poco, la serie muestra otro modelo de familia fuera del tradicional, pues al final Julián, Elena y Diego comparten la custodia de un bebé. Claro que fue algo totalmente inesperado, y aunque no se trata de un poliamor (Elena y Julián son hermanos), si mostró que las familias pueden ser diversas.

Todas las temporadas buscaron visibilizar la violencia, homofobia y transfobia que aún existe en países como México, pues en pleno 2022 existen personas que aseguran que no es normal o que se puede curar, pero brindar espacios en plataformas tan importantes como lo es Netflix, puede concientizar y visibilizar la diversidad de amor que existe en el mundo.

Sabemos que en junio se celebra el Mes del orgullo, sin embargo, es importante que todo el año seamos conscientes y luchemos contra el odio aun presente. No se trata de que grandes empresas den descuentos, adornen sus espacios con la bandera o utilicen publicidad para crecer, se busca de verdad se incluyentes. Hay que recordar que el amor siempre gana, no importa el tipo.