Cuando escuchamos la palabra Western en el cine, todos tendemos a pensar en la mítica historia americana donde los buenos siempre hacen de buenos y los malos siempre hacen de malos. Para todos menos para Martin Scorsese. El icónico director de cine nos muestra otra tragedia americana donde conviven el amor sin límites, la avaricia, el racismo y la fiebre del oro negro.
Los asesinos de la luna, coescrita por Martin Scorsese y Eric Roth, está basada en el libro Los asesinos de la luna de las flores: los crímenes en la nación Osage y el nacimiento del FBI del periodista David Grann. La cinta relata la muerte de miembros de la nación Osage de Oklahoma por parte de un entramado de colonos blancos que, tras ganarse la confianza de los propios nativos, buscaban hacerse con su tierras y fortuna derivada del petróleo.
Unanimidad. Si el cine es bien llamado el séptimo arte es por películas como esta. Las mejores películas de Martin Scorsese demuestran que no solo es uno de los directores en activo con mayor conocimiento del medio, sino que sus obras llevan medio siglo influyendo a todo tipo de realizadores y corrientes artísticas. Éste parece no cansarse de triunfar y esta vez la crítica se ha vuelto a postrar ante otra obra maestra del director y guionista estadounidense.
Sorprendente Lily Gladstone. Cada vez que vemos en pantalla a De Niro y Di Caprio podemos casi afirmar quien es el director que está al otro lado de la cámara. Esta vez, pese a la gran actuación de los dos actores americanos, el personaje que sobresale por encima de todos es el de Mollie Burkhart (Lily Gladstone). El papel de la actriz se convierte en el corazón de la película, y su personaje es todo un homenaje a las víctimas del pueblo Osage, aportando una dignidad, una entereza y una serenidad admirable a un personaje que encarna la opresión a todo un pueblo.

Críticas de los Osage. Scorsese se ha rodeado de nativos Osage para la supervisión de la película, para evitar errores y equivocaciones relacionadas con la cultura de los nativos. Pero ahora que ya tenemos el resultado, varios de ellos no terminan de estar contentos con qué se muestra, y sobre todo, con cómo se muestra. Mientras que Christopher Cote criticaba la perspectiva en la que se contaba la película, Janis Carpenter afirma que hay muchas cosas difíciles de aceptar en esta producción.

Segundo guion. El juicio de la nación Osage no acabó con los supervisores de la película, sino que varias voces, autorizadas o no entre los nativos, calificaron el guion de Scorsese como si fuese “demasiado para hombres blancos”. Cabe recordar que el original es el segundo guión de la película, ya que el primero fue descartado por Scorsese porque se centraba demasiado en los "hombres blancos", como el propio cineasta admitió. El primer guión de esta película radicaba en la perspectiva de los agentes del FBI que iban a investigar los crímenes que habían sufrido los Osage.
Martin Scorsese vuelve a demostrar una vez más (ya lo hizo en películas como Uno de los nuestros o El lobo de Wall Street) que el sueño americano es un intento de capturar el alma de la nación y su pecado original, estando siempre rodeado de sangre, decadencia y dinero. @mundiario

