Tensión en América del Sur por el Esequibo: Venezuela y Guyana en el centro de la controversia

Jorge Rodríguez y Nicolás Maduro. / Mundiario
Caracas ha reavivado el diferendo después de que Georgetown confirmara la aprobación de varias licitaciones nacionales y extranjeras para extraer petróleo en un área marítima en disputa.

La larga disputa territorial entre Venezuela y Guyana por la región del Esequibo, rica en recursos naturales y minerales de unos 160.000 kilómetros cuadrados, ha alcanzado un nuevo nivel de tensión en septiembre. Caracas ha reavivado la polémica después de que Georgetown confirmara la aprobación de varias licitaciones nacionales y extranjeras para extraer petróleo en un área marítima todavía en disputa, pero que el Gobierno guyanés considera como propio.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha emplazado a su homólogo guyanés, Irfaan Alí, para una reunión de alto nivel para abordar la escalada de tensiones respecto al diferendo limítrofe que ya ha generado la preocupación de la región del Caribe. Por ello, Maduro también hizo un llamamiento a Georgetown a retomar el Acuerdo de Ginebra de 1966, un tratado firmado en las vísperas de la independencia guyanesa del Reino Unido que congelaba la crisis limítrofe que dejó el Laudo Arbitral de París en 1899, que favoreció a la monarquía británica bajo irregularidades y una supuesta mala representación por parte de EE UU ante las instancias europeas.

Maduro ha acusado a Alí de divulgar “mentiras y de intentar ocultar la verdad histórica” de la controversia sobre el Esequibo. “Los pasos que está dando su gobierno violan la legalidad internacional y ponen en riesgo la paz de la región. Si es genuino y sincero su interés por la paz le propongo una reunión promovida por el Caricom (Comunidad del Caribe) para retomar el Acuerdo de Ginebra de 1966”, ha afirmado el líder bolivariano.

Para Caracas, la “única vía de resolución” a la controversia territorial es el acuerdo que mantiene el statu quo, pues desconoce el arbitraje anterior y establecía las bases para un arreglo práctico y consensuado entre ambas partes mientras reivindica la salvaguarda de los derechos de soberanía de Venezuela. Pero Georgetown sostiene que el Laudo Arbitral es la figura que determina las fronteras e incluso ha elevado el caso a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya, que se ha declarado en abril de este año competente para evaluar el diferendo.   

Venezuela afea a Guyana la explotación de petróleo

Venezuela reavivó la polémica la semana pasada al reiterar públicamente el rechazo del Gobierno bolivariano a las licitaciones petroleras que Guyana comenzó a gestionar en abril de este año en zonas marítimas aún pendientes de delimitación, en una convocatoria estatal que cerró el 12 de septiembre y en la que se recibieron propuestas de empresas y consorcios nacionales y extranjeros para ocho de los 14 proyectos energéticos de Guyana, entre los que destaca la estadounidense ExxonMobil, así como empresas saudíes, malasias y ghanesas.

Ambos países reclaman al Esequibo como territorio propio desde hace más de 100 años, similar a otra polémica territorial entre Guyana y su vecina Surinam por la región sureña del Tigri. Todas las constituciones de Venezuela han reclamado el territorio al oeste del río Esequibo como propio evocando los límites territoriales demarcados por las fronteras de la Capitanía General de Venezuela bajo mandato de la Corona española, mientras que Guyana se aferra a las conquistas del Reino Unido al oriente venezolano. Actualmente la región en disputa equivaldría al 70 % del territorio de la República Cooperativa de Guyana.

La Cancillería venezolano ha rechazado que Georgetown haya procedido a dar pasos concretos para explotar 11 bloques de yacimientos petroleros en aguas poco profundas y otros 3 en aguas profundas y ultraprofundas. Por ello, tras reavivar la disputa, la Asamblea Nacional venezolana de mayoría chavista aprobó el jueves el desarrollo de un referéndum consultivo para “reforzar” los derechos de Venezuela sobre la también llamada Zona en Reclamación, pese a que la propia Constitución venezolana establece que nunca se puede abandonar la defensa de la integridad nacional.

Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, dijo que la gran consulta será una “ratificación por historia y por derecho” de que el Esequibo forma “parte indisoluble del sagrado suelo de la patria”. Por su parte, el presidente guyanés declaró el lunes que su Gobierno rechazaba categóricamente las declaraciones de las instituciones venezolanas y que su país iba a defender su soberanía nacional.

La comunidad internacional observa el conflicto

La comunidad internacional no ha recibido con buenos ojos la escalada de tensiones. El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, condenó el “uso indebido” del referéndum consultivo y afirmó que, aunque es constitucional en Venezuela, según el Acuerdo de Ginebra es ilegal.

En un comunicado divulgado el fin de semana por Caricom (Comunidad del Caribe), con sede en Georgetown, el organismo alertó de la “intención declarada de Venezuela de ‘aplicar todas las medidas necesarias’ para impedir las operaciones autorizadas por Guyana en sus aguas como una amenaza de uso de la fuerza contraria al derecho internacional”.

La Caricom reiteró su “apoyo total e inequívoco” a la soberanía e integridad territorial guyanesa incluido su derecho a desarrollar pacíficamente los recursos de su territorio. Por su parte, Caracas denunció que el organismo caribeño (del que solo hace parte como miembro observador) “manipula la realidad” de sus argumentos, que “intenta engañar a la opinión pública” haciéndose eco de las afirmaciones “falsas” de Guyana.

Pero la escalada de tensiones en el Caribe también ha llamado la atención de EE UU que, en plenas negociaciones con el Gobierno venezolano que abordan desde el abastecimiento energético, elecciones presidenciales transparentes y la liberación de presos, ha decidido respaldar a Guyana. Brian Nichols, subsecretario para asuntos del hemisferio occidental del Departamento de Estado, dijo la semana pasada que Washington “apoya el derecho soberano de Guyana a desarrollar sus propios naturales”. @mundiario